viernes, 26 de marzo de 2010

Semana Santa de Zaragoza

A muchos les va a chocar lo que viene a continuación, dada mi condición de ateo por la gracia de Dios a la manera de don Luis Buñuel de Calanda. No deberían. Como al ilustre paisano no hay que confundir la gimnasia con la magnesia. Aspectos de la liturgia católica me gustan no poco, y en el caso de la Semana Santa  cantiduvi. No en todas partes, naturalmente. Me pareció algo fastuoso y bellísimo la de Sevilla. Y ahí se acaba la cuestión.

En Aragón lo que adoro es el ruido de tambores, bombos y timbales. Cosa antigua por demás en lugares como Alcañiz, Hijar, Calanda, Alcorisa...., la denominada "Ruta del Tambor y Bombo". He estado en casi todas las villas turolenses mentadas. Es hermoso. Y, especialmente, en Calanda que puso de moda don Luis y que hoy es casi imposible disfrutar de algo dada la enorme afluencia turística.

Así que me quedo tranquilamente en Zaragoza. No voy a liarme con la historia de su Semana Santa (aunque podría hacerlo, pero no creo que interesara demasiado). Si evocar que mis padres me llevaban de pequeñito a ver La Piedad, Jesús Atado a la Columna, las Siete Palabras y El encuentro, que entonces se celebraba en la plazuela detrás del Arco de San Ildefonso. Luego estuve viviendo en Gerona, Barcelona, Huesca y, finalmente, retorno a Zaragoza.

Varios acontecimientos cambiaron el antes modesto desfile de cofradías. El que estas se acogieron a los alumnados de los  Colegios Católicos de la ciudad, la imitación - y por tanto considerable aumento de percusión - de la de los pueblos del Bajo Aragón antes citados y, - last but not least - la incorporación de la mujer en todas las cofradías exceptuando la de la Piedad.

A día de hoy la Semana Santa de Zaragoza es más que digna y la sigo fielmente año trás año, como buen penitente que soy aunque no arrastre cadena alguna ni vaya descalzo. Al contrario; más bien abrigadito porque suele hacer un frío que pela y el odiado cierzo acude puntualmente a la cita.

Termino esta introducción afirmando que detesto todos los ruidos habidos y por haber, que no iría ni harto de ginebra a las Fallas de Valencia, que odio todo tipo de cohetes, petardos, fuegos de artificio y demás bombardeos. Tan solo disfruto con los  truenos de las tormentas y....con el acompasado estrépito de los tambores y bombos.

Vistas así las cosas, y tras recomendar fervientemente la Semana Santa de Zaragoza voy a citar lo que en verdad me parece imprescindible en la misma.



Semana Santa de Zaragoza: los grandes momentos

La Semana Santa de Zaragoza hace buena la conseja de Eugenio D’Ors de “lo que no es tradición es plagio”. No obstante se trata de una plagio dignísimo que, con los años, ha adquirido identidad propia, hasta el extremo de haber sido declara de Interés Turístico Nacional. He aquí una panorámica de los momentos más recomendables de esta conmemoración religiosa.


DOMINGO DE RAMOS

12h.- Plaza de San Cayetano (1).- Salida de la Cofradía de la Entrada de Jesús de Jerusalén, notable por la bella marcha que la sección de tambores interpreta al iniciarse la procesión.

18,00h.- Convento de las Agustinas de Santa Mónica al final de la calle Doctor Palomar. Salida de la Cofradía de Jesús de la Humildad y María Santísima del Dulce Nombre. Sevilla en Zaragoza. Los pasos salen portados por costaleros y, dada la angostura de la puerta del convento, con enormes dificultades. Son unos minutos de indescriptible emoción que culminan con la interpretación de la Marcha Real a la salida del Palio de la Virgen. Saetas, lluvia de pétalos de flores, espléndido piquete de cornetas y tambores y banda final que interpreta motivos tan genuinamente sevillanos como “Pasan los Campanilleros”, "Madrugá"  o la conocida “Saeta” compuesta por Joan Manuel Serrat. Espúreo, sin duda, pero precioso.


LUNES SANTO

21h.- Plaza de San Miguel. Salida de la Cofradía Esclavitud de Jesús Nazareno. Cuentan con el mejor piquete de cornetas de Zaragoza. Una de las más bellas y variadas entradas en San Cayetano de la Semana Santa de Zaragoza.


MARTES SANTO

Cofradía del Descendimiento de la Cruz y Lágrimas de Nuestra Señora. Esta procesión nocturna cuenta con una gran sección de tambores y bombos. Llevan años ganado el Concurso de dichos instrumentos, con más que discutible justicia todo hay que decirlo. Otra de las mejores recogidas o entradas de la Semana Santa zaragozana. Marcado acento aragonés con jotas incluidas.




MIERCOLES SANTO

21,30 horas. Plaza de San Cayetano. Salida de la Hermandad de San Joaquín y la Virgen de los Dolores. De gran seriedad y perfección. Ver sobre las 23,30 horas el discurrir de esta procesión por la calle Dormer y la Plaza de la Seo. Sección no muy numerosa pero sumamente acompasada de tambores y bombos. Acto del Encuentro de esta Cofradía con la de Jesús Camino del Calvario a las 12 de la noche en la plaza del Pilar. A la misma hora y de la Parroquia de Altabás, en la calle Sobrarbe, sale y discurre por las callejuelas del barrio del Arrabal la singular y personalísima procesión, que sustituye los tambores por las roncas matracas, que porta el mejor paso de la Semana Santa zaragozana. Un bellísmo Ecce Homo del siglo XV que se venera en la iglesia de San Felipe.


JUEVES SANTO

El gran día (o más bien noche) de la Semana Santa zaragozana.

Comenzar a las 12 horas. Por la mañana, en la Plaza de San Felipe para ver la bonita salida de la cofradía de la Coronación de Espinas y seguirles por la calle Alfonso y plaza del Pilar hasta La Seo.

Podemos continuar a las 19,30 horas en la iglesia de San Pablo con la muy popular salida de la Cofradía del Silencio – magnífico el paso del Cristo Crucificado – y sus trompetas heráldicas.



De la iglesia de Santiago ,a las 21,30 horas, sale la más larga, espectacular y con mejor y más variado sonido de tambor y bombo de toda la Semana Santa de Zaragoza. Es la procesión de Jesús Atado a la Columna que porta cuatro pasos – imponente, dramático y majestuoso el Señor Atado a la Columna de Jose Bueno



A las 12 de la noche sale la Piedad de San Cayetano. La Virgen de la Piedad – otro estupendo paso de Palao – y el Cristo del Refugio (obra de Juan de Mesa), se erigen año tras año en la procesión más querida por los zaragozanos.

A la 1 del ya Viernes Santo hemos de estar firmes y ocupando la posible mejor posición en la plaza de San Cayetano, donde van a entrar sucesivamente Nuestra Señora de la Asunción y Llegada de Jesús al Calvario que vienen desde el barrio Oliver, portan pequeños y modestísimos pasos y logran, no obstante, una de las más entusiastas (y aplaudidas) entradas que se pueden contemplar.. Sin solución de continuidad el gigantismo de Jesús Atado a la Columna y sus cuatro pasos va a circundar la plaza de San Cayetano, escucharemos jotas de despedida y un inenarrable estruendo en crescendo que llega a ser estremecedor cuando el coloso de la Columna se encierra en la iglesia. La noche puede culminar en la misma plaza con la entrada de la Institución de la Sagrada Eucaristía (La Ultima Cena) con sus dos pasos, uno de ellos con costaleros y banda de música o bien, hacia las dos y pico de la madrugada, en la plazuela de San Nicolás con la recogida del paso de la Piedad.


VIERNES SANTO



Cita ineludible a las 12 horas de la mañana para contemplar la salida de San Cayetano de la muy venerable y querida Cofradía de Las Siete Palabras, la primera en introducir el tambor en Zaragoza. Y por la tarde, la apoteosis final. La magna Procesion del Santo Entierro en la que desfilan la totalidad de las cofradías zaragozanas. Cerca de 15.000 cofrades y de 10.000 tambores, bombos y timbales acompañan en  Zaragoza acompañan la única procesión de España en la que se contemplan todos los misterios de la Pasión.

No voy a decir nada de varias máculas que estropean nuestros desfiles procesionales. Pero si de uno importantísimo. Los zaragozanos - y particularmente las zaragozanas, me da igual no ser políticamente correcto - no saben ver una procesión. No paran de hablar, de gritar estableciendo competencia con los tambores, vociferar por los móviles.....hasta poner a uno - y a varios - de los nervios. La Semana Santa, señores y señoras míos, HAY QUE CONTEMPRARLA EN SILENCIO. Es por encima de todo una ceremonia religiosa y exige total respeto. Aunque no se sea creyente.


Luis Betrán


3 comentarios:

  1. Te había preguntado algo al respecto en un mail, pero ya lo tengo gracias a este "programa de pasión".
    Merci

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  2. Como puedes comprobar el cierzo ya ha acudido puntualmente a su cita de todos los años. Así que abrigate tal y como si fueras de excusión por Groenlandia. Lo más recomendable con todo es la noche del jueves santo y si el frío no te hiela conformate con la salida de Santiago de Jesús Atado a la Columna. El mejor tambor de todo Aragón.

    Abrazos

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