jueves, 10 de agosto de 2017

DOSSIER EL GRAN CINE PORTUGUÉS

TERESA VILLAVERDE

Transe (2006)

En dossier del mejor cine portugués, no podían faltar dos mujeres: Teresa Villaverde y Rita Azevedo Gomes. Comienzo con la primera porque ella también empezó a filmar y obtener premios mucho antes que la segunda. La realizadora hizo con Transe su película más importante, filmando el periplo de una mujer por la Europa del tráfico y la degradación. Y la actriz Ana Moreira sube a los cielos de las grandes presencias femeninas en Cannes 2007 en donde "Transe" entusiasmó en la Quincena de Los Realizadores.

Es la historia de Sonia, que abandona todo en San Petersburgo, porque el paraíso ha sido deshecho y quiere cambiar de vida. No quiere morir sin que nadie sepa que existió. Sonia no mira hacia atrás. Cuando comienza a hacer su periplo europeo, Rusia, Alemania, Italia y Portugal, va a mirar siempre hacia adelante y hacia adelante ha de ser lo que simplificamos con la palabra "infierno" - degradación, prostitución, tráfico humano ... (pero es importante para definir a Sonia: la mirada adelante, de frente, y la negativa a llorar). Es una Europa en tránsito, es una tierra en trance, donde desaparecen fronteras y guerras entre países - pero donde "suceden las guerras entre las personas", como se dice en la película. Este es el territorio de Transe, donde encontramos una cineasta creativa en estado de alerta, arriesgando y mirando también de frente, como el personaje de su película.

Teresa Villaverde hace aquí una prueba de fuerza notable, sobre todo para quien venía de un momento de pérdida (Agua y Sal, 2001). Pero Transe es, también, una resolución y hasta una superación- de dilemas colocados por su obra anterior, que ya eran películas pobladas por desheredados, inadaptados, explotados, jóvenes emocionalmente violados; Hermanos (1994) o Los Mutantes (1998). Se puede decir de esta forma: el cine de Villaverde se hizo siempre de la intuición de la existencia del Mal, como un mal sueño allí al lado, por eso se hacía de balances, derrapajes (un vaivén entre realismo y onirismo). En el caso de que el mal existe, por eso es una película que se aguanta como si fuera de un solo gesto, se hace de una sola actitud, de principio a fin: está en alianza (casi) total con la lucha Y el aturdimiento de su personaje ("No duermen", alguien le dice a Sonia). En el marco de una interpretación de Ana Moreira que va a entusiasmar a cualquiera, Transe, filmada en Rusia, en Alemania y en Portugal, es también (casi) ejemplar en la forma en que incorpora las diferentes nacionalidades y personajes que encuentra a lo largo de la vía sacra de Sonia: Es una película de una presencia, y una película de una mirada. Será la más trascendente de las películas de Villaverde.

RITA AZEVEDO GOMES

Rita Azevedo Gomes, nada que ver con Miguel Gomes, es la última sensación del cine portugués y la mayor representante femenina, junto a Teresa Villaverde, de esa cinematografía tan cercana, tan desconocida y tan notable. Solo dos films, "La venganza de una mujer" y "Correspondencias", la han bastado para situarse en la punta de la vanguardia del cine portugués aunque su cine ofrezca aspectos de un clasicismo que no reniega del todo del magisterio de Manoel de Oliveira.
La venganza de una mujer (2012)

La película se abre, lentamente, con los títulos de crédito sobre un rojo telón. Como a modo de advertencia, la directora nos presenta lo que será la tónica del film: una puesta en escena absolutamente teatral que consigue huir de las habituales faltas del llamado “teatro filmado”. Y es que no estamos ante una mera adaptación teatral, ya que A vingança de uma muller consigue exprimir hasta la perfección los recursos del cine para crear una obra a medias entre el texto escrito, la teatralidad, el séptimo arte y la pintura.

Comencemos por el principio. A vingança de uma muller es una historia de amor y orgullo. Si bien la película comienza con la introducción del personaje de Roberto, dandy para unos, libertino para otros, no es el el que llevará el peso de la historia sino la Duquesa. Misterioso personaje femenino que conocemos tras una persecución seductora por las calles de Lisboa que termina con las monedas de Roberto cayendo en un cuenco de cristal. En la puerta de la casa de la Duquesa, un papel señaliza los diversos servicios que ella presta; dentro, la apariencia esconde la verdadera historia de una mujer, otrora de casta aristócrata, que usa su cuerpo para vengarse.

La película avanza poco a poco, sin prisas, mezclando presente y pasado en la misma secuencia con una separación que marca el paneo de la cámara. Pero, ¿acaso el pasado no forma parte del presente de la vida de la Duquesa? ¿Acaso el recuerdo de lo sucedido en Sierra Leone no vuelve una y otra vez a su memoria avivando más el fuego de una venganza lenta y eterna? Rita Azevedo consigue, marcando este ritmo lento y pausado, mover continuamente la curiosidad del espectador por conocer los detalles que motivan al personaje de Rita Durão. Y lo hace como quien desdobla un pañuelo de tela, donde cada pliegue muestra una nueva parte de la historia; al igual que la decisión de cambiar entre pasado y presente con el sencillo movimiento de la cámara.

Pero, si algo destaca de esta película es la hermosa y espectacular puesta en escena. Con unos escenarios marcadamente teatrales, Rita Azevedo consigue filmar algunos de los planos más bellos del cine reciente. El juego con la luz o con los objetos del escenario para encuadrar a los personajes, por ejemplo, la secuencia del espejo donde Roberto y la Duquesa recuerdan su anterior encuentro, roza una perfección tan solo al alcance de los maestros del séptimo arte. Y es por eso que no podemos considerar A vingança de uma muller como una obra meramente fílmica, sino que también es una obra pictórica por su composición de la imagen; es una obra teatral por la espectacular actuación de los dos actores protagonistas en esos infinitos monólogos cargados de emoción y fuerza; es una adaptación libre de Barbey d’Aurevilly…

Es necesario destacar, antes de terminar, la importancia a los ojos del que escribe, de la selección de la venganza a través de la prostitución. No solo por las implicaciones de deshonra que la Duquesa explica en la película, sino por la propiedad del cuerpo por parte de la mujer. Es la Duquesa la que no puede consumar su amor por su amante y asiste a la muerte del mismo a manos de los siervos de su marido, pero es la Duquesa también, ahora huida, la que decide ser dueña de su cuerpo poniéndolo en manos de otros, es ella la que decide usar su sexo como herramienta de su venganza. Y es que hablamos de una película de transformación donde la mujer objeto (me refiero a ser la mujer del Duque de) pasa a ser la mujer independiente (recuperando su linaje y su honor para tramar la venganza contra el hombre que la somete).

Luis Betrán

jueves, 27 de julio de 2017

Miguel Gomes (2)


El inquieto (Vol I Las 1001 noches) (2015 Drama Miguel Gomes)

En el caso de las calles de los astilleros de Viana do Castelo, pasando por la desesperación de un desempleado, por las maniobras del político euro (s) centrado, por los incendios de verano o incluso por el tradicional baño de Año Nuevo, El retrato de Portugal real -aunque esta realidad a veces toma una apariencia absurda y fantasiosa- que pulsa bajo el yugo de la austeridad.

"El Inquieto" es el primer tomo de una trilogía que se completa con "El Desolado" y "El Encantado". La colección toma el título -y la estructura- de los famosos cuentos árabes clásicos en los que la princesa Schrezade ofrecía todos los días, a cambio de su vida, una nueva historia al rey Shahriar. Todos los volúmenes de '"Las mil y una noches" de Miguel Gomes son también narrados por una Scherezade y empiezan por parafrasear la contadora de historias original: "Escucha, oh venturoso rey, fui sabedora de que, en un triste país entre los países. Las filmaciones del tríptico se desarrollaron a lo largo de un año, empezando en agosto de 2013, a partir de un guión en construcción que tenía como base historias recogidas en la sociedad portuguesa contemporánea por un grupo de periodistas: Maria José Oliveira, Rita Ferreira y Juan Dias. El realizador describe el proyecto como una mezcla de "ficción y retrato social, alfombras voladoras y huelgas", recordando que "imaginario y realidad nunca pudieron vivir uno sin el otro” (y Schrezade lo sabe).
Desde su debut en la Quincena de los Realizadores del Festival de Cannes, donde fue calurosamente recibido, "El Inquieto" recorrió los grandes festivales de cine internacionales, recaudando distinciones como el Premio de la Crítica Internacional (Fipresci) o el premio máximo de la selección oficial del Festival De Cine de Sydney.

El desconsolado Vol 2 Las 1001 noches (2015 Drama Miguel Gomes))


Un cuerpo extraño contra los verdes, amarillos y marrones.

Aunque "Las mil y una noches" es una obra de interpolación perpetua, es el segundo volumen el queelebra el placer y el dolor de la inserción, pues cuando una cosa se pone en otra, algunas cosas cambian, pero otras no. Tal vez eso es lo que hace que "El desconsolado" afecte la lenta, dolorosa realización de que por gozosa que sea la inserción, será absorbida por la realidad tarde o temprano. Incluso allí donde hay sangre, más tarde habrá pragmatismo.

Vestido de rojo, el fugitivo Simão siempre se siente como un cuerpo extraño contra los verdes, amarillos y marrones del paisaje portugués, a pesar de sus mejores esfuerzos para mezclarse. En un momento, desaparecen en la vista detrás de él. Reaparecen poco después. A medida que Simão recorre este reino austero, una serie de absurdos se inserta en sus vagabundeos: un burro arrastrando el cadáver ensangrentado de Miguel Gomes, un trío de mujeres núbiles que ofrecen todos los adornos, un pedal para pasear por un lago. Pero todo este absurdo no llega a nada en el ambiente impasible, ahogado por el zumbido incesante de los insectos, el rugido del viento, el sonido del canto de los pájaros. No es ninguna sorpresa cuando el paisaje finalmente expulsa a Simão también, su captura es tan implacable como el aire, las rocas y el sol o el álamo solitario visible desde su celda.

Un juez de principios debe presidir un asunto directo, el caso de una mujer desesperada conducida a vender las posesiones de su propietario. La vida cotidiana en un Portugal aferrado a la austeridad, aunque esta asamblea nocturna se celebre en un antiguo anfiteatro y no todos sus asistentes sean humanos. A medida que el juez investiga más lejos, el círculo de los implicados se ensancha: una vaca fugitiva, una jauría de ladrones no arrepentidos, un genio, un olivo. Sin embargo, todas estas inyecciones alegres de fantasía caen en silencio frente a la realidad, cada vuelo feliz de fantasía arrastrado de vuelta a la tierra por otro detalle de verdadera vida de sufrimiento portugués. Y es inevitable que una última inserción traiga lágrimas a los ojos del juez, una nota colocada en una cartera para reemplazar el dinero que tenía, una disculpa digna por un robo cuyo único culpable es la situación misma.

En algún lugar entre los árboles, la niebla y los rebaños de ovejas, se encuentra una urbanización cuyos habitantes son extraordinariamente tristes, cansados de los desalojos, los ascensores oxidados y las corrientes de aire que circulan entre los bloques. Sin embargo, un día, un misterioso recién llegado levanta la oscuridad, una maravilla tranquila en forma de un perro blanco llamado Dixie. Es una presencia verdaderamente benéfica que de hecho extiende la alegría, ofreciendo consuelo a los desesperados y uniendo a los marginados. Pero la tragedia es una fuerza imparable, porque incluso la inserción de una máquina tan perfecta para amar en este mundo cruel no puede cambiar su naturaleza esencial. Tal vez por eso Dixie también debe ser una máquina para olvidar, cerrando la miseria a su alrededor para continuar su misión, lo único que puede confundirlo siendo el puro milagro de su propia presencia espectral. "El desconsolado" es un film cercano a la genialidad, acaso el mejor de la trilogía "Las mil y una noches" (tres cintas y una sola película).

El embelesado Vol 3 Las 1001 noches (2015 Drama Miguel Gomes)

La parte final de la ambiciosa trilogía de Miguel Gomes la vuelve a protagonizar Crista Alfaiate como Scheherazade.El tercer y último volumen de "las mil y una noches", su gigantesca recopilación de cuentos de austeridad y opresión, se llama "El embelesado", sin duda porque contiene el cuento en el que la hechicera y narradora Scheherazade ocupa un lugar central. Esta obra nuevamente ambiciosa es el híbrido más prominente de las tres entregas, ya que entrelaza una primera parte voluntariamente anacrónica, que contiene elementos de teatro filmado y vuelos de fantasía narrativa, con una extensa pero a menudo sobriamente observada historia sobre los tramperos de aves que se siente casi enteramente documental de la naturaleza. A pesar de que es una pieza con las otras dos características de las anteriores, no hay un sentido real de cierre, lo que podría ser parte del punto de vista de Gomes. Los efectos de la crisis financiera en Portugal se siguen sintiendo, y más historias podrían contarse, después de todo.

De todas las historias que Scheherazade cuenta en las tres películas, aquella en la que ella misma es la estrella - "El embelesado" - es, para mi, la más exuberantemente imaginada. Filmada en el evocador Chateau d'If, sin intento alguno de ocultar los edificios modernos de Marsella en el fondo, esta es una película de fantasía dentro de una película realista. Como Scheherazade sigue contando sus historias cada noche en un intento por mantenerse con vida, el Gran Visir teme que pronto se quedará sin reservas, y al mismo tiempo le recuerda el rostro de su esposa muerta cada vez que pone los ojos en su hija.

En su combinación de apropiación histórico-cultural, romanticismo y destrezas narrativas, que ayudan a localizar emociones humanas reales, como la inquietud y la melancolía del padre, en lo que es una construcción intencionalmente teatral y artificial, este segmento claramente trae consigo a la mente la genial "Tabú"de Gomes. Es difícil saber que se supone que debemos leer en las figuras de cuento de hadas, como este ladrón feliz, en el contexto de una película sobre una nación en una profunda crisis económica y psicológica, aunque está claro que Gomes quiere sugerir algo sobre el poder de transporte de la narración de cuentos y la necesidad humana de contar historias en general. "De los deseos y miedos de los hombres, las historias nacen", se observa en un punto, y "nos ayudan a sobrevivir".

Aunque su mundo es fascinante, aquí también, la pregunta es cómo todo lo que sucede puede estar vinculado a los objetivos más grandes de la película. Muchos de los cazadores de aves son hombres desempleados de la clase trabajadora empobrecida de Portugal, y algunos disparos particulares, como la visión de un hombre que finge ser un pájaro atrapado en una enorme red, claramente tienen un valor metafórico. A diferencia de las partes uno y dos, que también presentaban elementos ficticios y más documentales, los dos aquí son ejemplos más extremos de ambos y, por lo tanto, refuerzan las diferencias de cada uno que finalmente encuentran unidad y coherencia en sus aspectos compartidos. ¿Que hará Miguel Gomes, después de esta impresionante propuesta que es "Las mil y una noches? Tres películas en una y un solo autor verdadero. El todavía joven y magnífico cineasta lusitano, sin comparación posible con ninguno español.

Luis Betrán

jueves, 13 de julio de 2017

DOSSIER EL GRAN CINE PORTUGUÉS


Miguel Gomes (1)
 
Aquel querido mes de agosto (2008 Romance Miguel Gomes)

Con Miguel Gomes, llega a este dossier de cine portugués el cineasta más importante y más premiado del país vecino, una vez muertos Oliveira, Rocha y Monteiro. Si la historieta de bastidor teatral que el director Miguel Gomes cuenta es real, no importa mucho - poco a poco descubrimos que "historia real" es un concepto un tanto voluble en Aquel querido mes de agosto, película portuguesa que coloca mucho -. El buen humor, la ficción, el documental y el arte de la representación como un todo en cortocircuito. La historia es la siguiente: el equipo de filmación de Gomes (vivido en la película por él mismo) se instala en el interior del país para filmar la historia de Tânia, adolescente que, tras el resplandor de la madre, vive una relación intensa con el padre, La relación termina afectada cuando Tânia se interesa por su primo. Mientras Gomes aguarda el dinero de los productores (ya está todo montado en el arrendamiento, pero no hay un elenco seguro), decide poner la cámara para funcionar y registrar lo que aparece por delante. El metalenguaje está presente desde los créditos iniciales, que no salen como el director quería. A partir de ahí acompañamos al equipo por grabaciones documentales y entrevistas con moradores de la región en Aldeia de Benfeita, Pardieiros, en el Río Alva, en Coja, Anseriz, Pisión, Luadas, Vinhó ... Agosto es la época de los festejos locales, con mucho karaoke, comida, fuegos artificiales. La otra u otra aparece en escena con ese micrófono de sonido directo, el boom, que los portugueses llaman conejo, por ser chiquito.

El equipo asume que está conectando la cámara y tomando lo que ve, pero la disposición de ese material desde el principio es sofisticada (aunque los planos son casi todos estáticos y los cortes, raros), particularmente con el sonido de una escena invadiendo la otra - esta cuestión del sonido todavía va a rendir una broma impagable al final de la película. El caso es que la gran jugada de Aquel querido mes de agosto es mostrar que hay mucho de ficcional en la forma en que esta "vida real" se presenta y en la forma en que se ordena en la película.

En una escena, por ejemplo, el director Gomes filma jóvenes haciendo de broma con sombras, ante los faros de un coche, que están cazando un jabalí. Este jabalí muerto de mentirinha aparece minutos después, muerto de verdad, listo para ser limpio para la cena. Hay una ficción que se hace allí con material documentado, por lo tanto. Antes de eso, el propio material que Gomes cosecha ya viene impregnado de ficción. Como en la historia de Pablo, un sujeto malo de la cabeza que da un salto mortal del puente del Alva en pleno carnaval. Para cada persona que cuenta la historia de Pablo, oímos una versión diferente. "No vi, fue lo que me dijeron", dice un entrevistado. Otro momento emblemático: cuando el gringo del hacha, el día de su cumpleaños, da una entrevista al equipo acompañado de una intérprete lisboeta, pero, en lugar de traducir, rehace el testimonio del gringo con sus propias opiniones. Y ahí se oyen los ecos del viejo mantra semiótico de McLuhan, el medio es el mensaje. Sería muy difícil hacer una película como Aquel querido Mes de Agosto en otro lugar, porque es la tradición de historia oral del interior de Portugal  la que la fundamenta.

En el caso de que se trate de una película de ficción, se trata de una gran película sobre la representación de la realidad (y sobre el mito del género documental de que es posible ver el mundo imparcialmente, sin los filtros del observador), un pueblo de Sicilia lusitano. De repente, sin ningún cambio en el estilo, empezamos a ver la puesta en escena prevista allí al principio, la historia de Tania. El cineasta acabó tomando a los residentes del lugar para vivir los personajes, pues, como había dicho antes para un productor, él "quiere personas, no actores". Y si la primera mitad de la película era un documental con toques de ficción, la segunda se muestra una ficción con toques de documental - antes que nada, porque ya conocemos la historia anterior de aquel escenario, como cuando Tania y su primo paseaban sobre el puente (El mismo puente de donde Pablo salta). Y hay temas tocados por la ficción que forman parte de aquella comunidad de hecho, como el patriarcado arraigado. El resultado de la inversión de representaciones es genial. Es difícil saber hasta qué punto son mera escenificación escenas como la del incienso o de las procesiones. Y lo más interesante es que Gomes no se desvía de ese choque en ningún momento. En los últimos instantes de Aquel querido Mes de Agosto, cuando filma un árbol en un parque, él apunta a enfocar la plaquita que le explica la especie. Estamos en el cine, tierra de la ilusión, entonces es prudente mostrar la plaquita para que el espectador no se quede pensando que aquel árbol es de mentira. Pura belleza, fantasía, canciones, que no da un minuto de respiro.

Tabu (2012)

“Tabú”, si no recuerdo mal, se estrenó en Zaragoza lo que me exime de largo comentario. Distintas generaciones se entrecruzan en un entramado de relatos románticos hasta quedar irremediablemente atrapados en un sentimiento común de soledad, melancolía, saudade. El afecto y ternura que muestran unos con otros, cuando no amor fervoroso, apenas amortiguan la aspereza de unas relaciones humanas profundamente moldeadas por pautas coloniales y religiosas. Bello filme, repleto de detalles exóticos y emotivos en blanco y negro, dividido en dos partes, en que la sobriedad de los planos e intensidad de diálogos de la primera entrega contrastan, pese a la carga dramática y emocional, con la ligereza en el homenaje al cine mudo y la música retro colonial de la segunda, monolíticamente estructurada en torno a la narración en off. En palabras del director, se busca producir choques mediante cambios en el registro y las reglas del discurso. Los sentimientos de pérdida y culpabilidad irreversibles, los paraísos e infiernos de la memoria, y la vulneración de tabús o prohibiciones preestablecidos, son según Gomes algunas de las claves de este trabajo fabuloso ue bordea la genialidad.

Luis Betrán