miércoles, 23 de diciembre de 2009

Lo mejor de 2009 III. Más de la Filmoteca

La Filmoteca también programó ciclos a Henry Hathaway (no conozco una sola peli de este señor que me parezca excelente), Agnes Varda y Jacques Demy, cine francés, cine italiano, el inevitable a Buñuel... En fin, un variado panorama el que ofreció en 2009 nada desdeñable. Quizá, por tratarse de un cineasta bastante olvidado y cuestionado, termino estos dos capítulos dedicados a la Filmo con una semblanza del autor de Los paraguas de Cherburgo.


Jacques Demy. El humilde cantor de Nantes

La nouvelle vague –que si de algo no carecía era de una peculiar autoestima histórica– tenía, o creía tener, su Baudelaire o su Rimbaud (¡¡qué valor!!). Le faltaba un Perrault y en ello vino a parar Jacques Demy, a quien en razón de su rol siempre se juzgó con benevolencia. Quédense los duros análisis para los cuestionadores de mundanas filmografías, pero aplíquese al Flautista de Hamelin una crítica acorde a la intención de su prédica. Y sin embargo, este sentimental cuentista descendía de un mundo de adultos bien amado por la inteligencia de no demasiado tiempo atrás. Imposible pensar que Demy no naciera en alguna "petite ville" de las cantadas por René Clair y otros maestros de la bonhomía, o que su caldo de cultivo no fuera otro que el Ricard bebido por algún Raymond Bussieres sobre el mostrador metálico de alguna taberna, eje de la vida social en films de Le Chanois o Boyer.

Jacques Demy desarrolló en tiempo hábil de hora y media, las historias de amor entre parejitas provincianas que ponían una nota tan poética como secundaria en los films "sobre la provincia" que pródigamente se hicieron en Francia "aprés la guerre". Una inabarcable Marsella puebla las maravillosas películas de Marcel Pagnol (1), habitada por inimitables seres humanos que no encontraron relevo. Pero queda dicho que trás las historias "des grands paysans", el genial Raimu de la trilogía o del panadero –aquí citado sin su mujer-, había una juvenil pareja que era el contrapunto de los héroes pueblerinos. No tuvo mayor importancia que la de oir y ver como se acababa en ellos de cumplir todas las admoniciones que sus mayores querían proponer. Demy continuó en la provincia –abandonando eso si cualquier asomo rural- porque la nouvelle vague era muy urbana y aún muy parisina, y como cualquier político desconocía el mundo de las lechugas por lo que la juvenil pareja alcanzó el rango de protagonista. No variaron demasiado los puntos de mira que hacían de la Angéle (2) de Pagnol un sueño sobre una inalcanzada Madame Bovary –otra insigne provinciana– porque las damas equivalentes que habitaron Nantes, Cherburgo o Rochefort soñaban las mismas cosas, y Demy, tutor supremo, no revolucionaba semejantes personajes, por otra parte casi tan eternos como el recuerdo merovingio.

Así las cosas, nuestro hombre, frente a Godard, Rivette, Truffaut o Chabrol, representaba una nota exótica, aceptada por cursi y sentimental, pero a quién la palabra de la "crítica de la razón pura" (Kant) podría angostar su talento. Jacques Demy colocó junto al nihilismo de Poiccard (3) las grandes esperanzas de Lola (4), la que recurría a las oraciones a Dios y al Diablo para alcanzar metas personales bien distintas a los habituales protagonistas de las películas de la nouvelle vague.

A un mundo heredado filmicamente, Demy aplicó su vocación de estilista centroeuropeo como demostraba a las claras la dedicatoria de Lola, y, sobre todo, la voluntad de tejer y destejer las vidas de sus criaturas alrededor de un tronco común, en un calidoscopio vital sostenido por el alma mater de la trama: Nantes y su puerto, un poco a la manera de como Demy suponía que trabajaba Max Ophüls, el homenajeado. Lola era una caravana de hombres que iba y venía hasta y desde una única mujer, cumbre y resumen del universo femenino, compuesta como la Santísima Trinidad, por tres personas que la representaban en tres épocas distintas pero que no eran sino la triple versión de una sola, o por mejor decir de una idea sobre la mujer. Como Lola, versión del director, era la historia de una desbandada hacia todos los puntos del planeta; unos años después náufragos de Nantes recalarían en Cherburgo, Rochefort y hasta en USA (Model Shop). Unos porque el propio personaje físicamente –como el de Marc Michel– regresaban de ganar fortuna, otros porque teniendo como origen la idea que había materializado la ficción de Lola como resumen de varios personajes que se podían trasplantar, vía emigración, a otro lugar. Y es que Jacques Demy podía decir con toda la razón que adonde fuese Lola él iba con ella. Y en una edad o en otra, bien en su corporeidad real o como trasunto simbólico, alguna Lola aparecía siempre en su obra.

No falta en Los paraguas de Cherburgo, donde los personajes femeninos siguen los del film de Nantes con conmovedora fidelidad. Este "musical" supuso la apoteosis de la esencia de Demy, su mundo se potenció a si mismo, se decantó hacia la sencillez de la historia. O sea, que descendió de los barroquismos de Lola pero se cerró en si mismo y su microcosmos sentimental se elevó a lo absoluto. Tras los amores encontrados y perdidos tan alternativamente como se quiera, Demy, como feriante del cuento, trasladó su troupe a USA (5) casi con las mismas miras con las que Tarzán iba a Nueva York cuando intuía que la selva le quedaba pequeña. Su historia en América fue más triste, más cansada, y Demy parecía haber perdido la brújula que señalaba los viejos "bistrots" franceses o los bailes del 18 de julio. En la tierra de los drive-in o de los hot-dogs Lola vivió un periplo ni triste ni alegre, algo desencantada y como a la defensiva. De hecho parecía tocada del ala y el poder de la resurrección estaba reservado (con paupérrimos resultados, todo hay que decirlo) a su colega Antoine Doinel, nuevo Lázaro del cine francés. Retornando a Europa, con su emblemático personaje gastado, y él mismo sin hálito para contar nuevas historias y ni siquiera la misma. Demy entonces se refugiaría en su última vocación: la de ser literalmente Flautista de Hamelin (The Pied Piper, 1971) y Piel de asno (Peau d’âne, 1970). Infumables ambas.

Aunque parezca mentira después de esta ominosa decadencia, restaba lo mejor de su obra. Antes de su prematura muerte en 1990 y con tan solo 59 años, el hombre de Nantes se iba a reencontrar consigo mismo pero en otros escenarios y con otras historias. Une chambre en ville (1982), sin Lolas por medio, y sí con huelgas y enfrentamientos entre proletarios y gendarmes represores, iba a ser su mejor película. Su "obra maestra cantada". Una magnífica cinta que por sí sola valía lo que todas las Lolas, paraguas, shops y demoiselles juntas. Asombroso. Es denigrante que esta maravilla, a la que siguió un buen divertimento también cantado en complicidad con Ives Montand (Trois places pour le 26, 1988), permanezca olvidada, y cuando se mencione a Demy (cosa poco probable en nuestros días) sea siempre a propósito de los dichosos paraguas (que, a mi, bien que me gustaron).

Su esposa, la siempre enamorada e inteligente Agnés Varda, le dedicó un hermoso epitafio titulado Jacquot de Nantes. Y es que, sin menospreciar "lolas ni paraguas", Demy bien lo merecía por Une chambre en ville y por la insólita –en su universo– y aún más preterida La bahía de los Ángeles (6). Bien vendría un retorno a Nantes, la ciudad lluviosa como cantaba la extraordinaria Barbara (7).


Notas

(1) Marcel Pagnol (1895-1974). Dramaturgo y cineasta marsellés. En tanto que director cinematográfico, que es lo que aquí nos interesa, cabe calificar su obra de magistral. Sin duda uno de los cinco realizadores MAYORES de la historia del cine francés. Hoy es objeto de veneración en su país, pero también en las aficiones de los cinéfilos norteamericanos, por ejemplo. No es para menos. Su trilogía marsellesa compuesta por Marius, Fanny y Cesar es un monumento, acaso igualado pero no superado, en la historia del cine galo. Pero es que el resto de su obra contiene films como Tartarin de Tarascon, Angèle, Topaze, Le schpountz, Merlusse, La fille du puisatier, Manon des sources, Ugolin, La femme du boulanger... de una calidad deslumbrante. En España no pasa de ser un ilustre desconocido, por lo que sería hora de que las filmotecas o lugares alternativos de proyección de películas se ocuparan de este gigante. Confieso que mi devoción por Pagnol es cosa de menos de diez años, cuando conseguí adquirir en Toulouse varios DVD con sus películas. Desde entonces mi admiración no ha hecho más que crecer. Y sé perfectamente que no sólo la mía. Su caso es parecido al de otro autor teatral y cinematográfico de Francia: el magnífico Sacha Guitry. Pero éste se conoce algo mejor en nuestro país (no estoy muy seguro), y, a pesar de sus excelencias, no alcanza la suprema categoría de Pagnol.

(2) Película de Pagnol. Raimu: fabuloso comediante y actor preferido del director marsellés.

(3) Michel Poiccard nombre del protagonista encarnado por Belmondo en A bout de soufflé (1959) primer film de Godard como es sabido.

(4) Lola (1960) primera y excelente película de Jacques Demy.

(5) Referencia a Model Shop (1969) fallida revisitación de Lola en EEUU. Ambas protagonizadas por la actriz Anouk Aimée.

(6) La baie des anges (1962), segundo largometraje de Demy en un registro radicalmente distinto a Lola. Protagonizada por la siempre fascinante Jeannne Moreau, se trataba de un drama seco y cortante sobre el descenso a los infiernos de los jugadores de casinos. No obstante, nada que ver con Dostoievsky. Es una sobresaliente y aislada película en su filmografía.

(7) Una de las más exquisitas representantes del fascinante universo de la "chanson". Es decir, Piaf, Brassens, Brel, Ferré, Greco, Trenet, Patachou, Bécaud, Ferrat, Aznavour... Una de sus más bellas canciones se titula justamente Nantes y comienza con la frase "Il pleut sur Nantes".

Huesca, el Festival y algo más

El Festival de Cine de Huesca

La edición de 2009 tuvo como plato fuerte la presencia del gran realizador griego Theo Angelopoulos, del cual se exhibieron varias películas suyas. Lástima no haber conseguido la segunda parte de Eleni (I skoni tou Chronou, 2009), pese a los esfuerzos del inolvidable Alberto Sánchez. En menor medida, también la presencia de Basilio Martín Patino, amén de las habituales secciones del Festival.

Angelopoulos -uno de los más grandes cineastas del mundo- estuvo amable, con fina ironía y con el inconveniente de una traductora que -en francés- ejercía su oficio de una curiosa manera. Cambiando el sentido y algunas frases de ciertas -no todas- preguntas que se hicieron al director. Amén de las prisas y cortes por lo sano que debió padecer más de uno que pretendió entablar diálogo con él. Es este un aspecto, que el Festival debe cuidar más en el futuro. De otra parte es comprensible dado que Angelopoulos venía de una larga entrevista con Cahiers-España y se le veía cansado, cosa lógica a sus 74 años. Con todo, dejó bien claro que él hacía un cine de autor marcadamente de izquierdas, no esquivando un regusto amargo y escéptico sobre la globalización y sus consecuencias.

Peor fue lo de Basilio Martín Patino. Este caballero, y su guardia de corps, entró voceando el nombre de cierta amiga suya de Salamanca, y no entró al trapo de las preguntas hasta que estuvo bien seguro de que la señora o señorita estaba en la sala. Poco simpático, despotricó e insultó a los antiguos censores -nadie le va a quitar la razón por ello- y fue prácticamente imposible un mínimo diálogo con él, ya que las preguntas eran rápidamente cercenadas por la citada "guardia", aunque el tiempo concedido a los asistentes dependió no poco de según quién se tratase. Como nada de lo que dijo el autor de Nueve cartas a Berta (1965) tuvo el menor interés, este "encuentro" resultó altamente decepcionante. No, Basilio Martín Patino no se pareció en nada al maestro griego y no hará falta decir que como cineasta no le llega ni a la parte inferior del tobillo. Y hablo de alguien que ha hecho -y hace- notables aportaciones al cine español. Seamos justos: Canciones para después de una guerra (1971) fue/es una película fundamental y su autor sufrió no pocos padecimientos por ella.

La verdad es que vi pocos largometrajes, pero si quisiera destacar al menos tres:

Anticristo.- Lars von Trier (2009)
Sin duda la película más esperada, en tanto que el boca a boca o la información había sido suficiente para que el personal supiera que iba a ver un film "escandaloso", "gore", "blasfemo" y no se cuentas cosas más. El Olimpia, en consecuencia, se llenó hasta los topes y no se produjeron desmayos, ni gritos de horror aunque por lo que uno pudo oir a la salida la película de Von Trier había gustado más bien poco. Tampoco yo salí especialmente entusiasmado de la función, pero más tarde (y trás un segundo visionado en Zaragoza), cambien de opinión en no poco medida.

Si exceptúo Los idiotas (Idioterne, 1998) y Dogville (2005), a mi el cineasta danés me suele dejar indiferente o cabreado. Algo de lo segundo me sucede con Antichrist, pero nada de lo primero. La película podríamos dividirla en tres partes. En un prólogo de unos 20 minutos bellísimo -con la inestimable colaboración de Haendel y su maravillosa aria Lascia io piango-, una larga zona "tarapéutica" en la que William Dafoe se pone pesadísimo explicándole a su perversa y torturada esposa (inmensa Charlotte Gainsborough) une serie de remedios a su extravío en plan psicoanalista de tres al cuarto que parece no tener fin. Hasta que llegamos a la casa del bosque donde nos aguarda un rosario de "morceax de bravoure" sadomasoquistas que oscila entre lo sublime y lo ridículo. Pero es en este tercer segmento en el que Von Trier consigue planos tan espeluznantes como atractivos, algunos de ellos tomados prestados del Bergman de Gritos y susurros (Viskningar och rop, 1972) y de Pasión (Em passion, 1970). Y es que Anticristo no deja de ser una versión bizarra de Escenas de una matrimonio (Scener ur ett aktenskap, 1973) en la que el petulante danés busca aquello de llamar la atención, algo nada nuevo en su corta filmografía. En cualquier caso, Anticristo es un film irregular, extraordinariamente interesante, y que recupera en no poca medida el crédito perdido por Von Trier tras la innecesaria Manderley (2005) y la horripilante El jefe de todo esto (Direktoren for dert kele, 2007).

Tres monos.- Nuri Bilge Ceylan (2008)
Fue la película que clausuró el Festival y, en general, no recibió la acogida que merece esta magnífica obra del gran cineasta turco. Acaso sorprendió el giro que supone respecto a Lejano (Uzak, 2002) y Climas (Inklimer, 2005), sobre todo a esta última. Lejos de la sofisticación y antonionismo, Tres monos (Uç maymun) nos presenta -con regusto barroco- las aventuras y desventuras de una familia bien alejada de la pequeña burguesía, demostrando que los registros del más internacional y festivalero realizador turco pueden variar sin mermar un ápice la calidad.

Acné.- Federico Veiroj (2007)
Aunque en su producción intervienen nada menos que cinco países, incluida España, esta es una película fundamentalmente uruguaya. Su argumento no es precisamente original -la iniciación al sexo de un adolescente de 14 años con acné y todo- pero la frescura de la realización, la gracia interpretativa del jovencísimo protagonista y del resto del elenco, la convierten en una muestra más del curiosísimo y valioso cine que se está haciendo en un país de no más de 10 millones de habitantes. Acaso sea en Uruguay, junto a México, donde se gesta el más atractivo cine latinoamericano del momento. Sorprendente y admirable.

En conjunto el Festival fue, como siempre, un más que estimable evento cinematográfico y no cito más películas por tres razones: 1) Ya las había visto y algunas más de una vez; 2) No dispuse del tiempo necesario; y 3) No me interesaban gran cosa. Ello, entiéndase bien, no supone merma alguna y no es óbice -mi discutible opinión- para felicitar a la ciudad de Huesca y recordar que en la capital de Aragón no se llevan a cabo certámenes internacionales de este jaez. Sabido es el "interés" que nuestras Instituciones manifiestan reiteradamente por la cultura. Hasta el año que viene y gracias.


Apostilla al Festival de Huesca

Sin nada que ver con el Festival y unos meses más tarde, leo en el formidable blog de Toni Alarcón (Cinegoza) que se va a proyectar en el Olimpia por la noche y al precio de 1 euro La cinta blanca de Michael Haneke, película que ganó la Palma de Oro en Cannes 2009. Totalmente pasmado llamo a Toni y me confirma la noticia completándola con que va a ser una estupenda copia y en V.O.S.E. Naturalmente, y acompañado de Oswaldo, Iván y Agus (el ala joven de la Tertulia Perdiguer), acudimos a tan apetecible sesión. La sala presenta un lleno a rebosar que incluso supera el que generó Anticristo, y eso que en esta ocasión el reclamo es el gran cine y no cierto morbo que podía destilar la película de Lars Von Trier en el Festival. La cinta blanca dura dos horas y media y la fotografía es en blanco y negro, amén de que Haneke no es precisamente alguién que atraiga masas con sus duras películas. Ni una voz, ni el más mínimo murmullo durante la larga proyección. A la salida, los cuatro estamos de acuerdo. Hemos visto una extraordinaria película. La cinta blanca no se ha exhibido cuando escribo estas líneas en Zaragoza, sí lo ha hecho en Madrid, Barcelona y otras importantes capitales. Pero EL ESTRENO ABSOLUTO DE ESTA MAGNA OBRA HA CORRESPONDIDO A HUESCA Y SOLO A HUESCA. Otra vez gracias y ¡¡¡BRAVO!!!

La cinta blanca (Das weisse bend).- Michael Haneke, 2009
Esta película ganadora de la Palma de Oro de Cannes 2009 es, digamoslo ya sin ambages y con rotundidad, una auténtica obra maestra, la mejor película del gran cineasta austriaco (uno de los absolutamente fundamentales desde la maravillosa El vídeo de Benny (Benny's video, 1992) y no dudo en atreverme a considerarla no solo como una de las cumbres de la última década sino incluso una obra que resta ya para la gran Historia del Cine. Cahiers du cinema no piensa lo mismo, naturalmente (a pesar de la grave concesión que supuso el remake yanqui de Funny Games, Haneke es austriaco y esa nacionalidad pesa poco) y en su ya publicada en Francia lista de la mencionada década no figura. Si que están los bastardos tarantinianos que eso sí que es puesta en escena y cine con enjundia y no los posibles "mensajes" de La cinta blanca película que le arrebató la Palma dichosa a Quentin. Estos jurados en los que no estamos nosotros... Sobra indicar que las opiniones de Cahiers me han importado, me importan y me importarán lo mismo que el cine de su santón Godard. O sea, nada.

La cinta blanca no ha sido entendida en toda su cósmica dimensión. Quedarnos en el simple sustrato de que los sucesos que acontecen en el pueblo ¿alemán, austríaco? (que más da), anticipan la llegada del nazismo y la incubación del "huevo de la serpiente" (1), resta no pocos enteros a la desesperada y gélidamente irónica crónica de Haneke (2). No. Das weisse bend expone la crueldad, violencia y maldad intrínseca del ser humano bajo la severa advocación de Hobbes (3) y la extiende con distanciamiento (que no militancia) brechtiana hasta nuestros días, hasta el futuro inminente, hasta lo futurible. La cosmovisión de Haneke destila el pesimismo histórico que en él es habitual.

Pero este fundamental realizador ya no necesita golpes de efecto como en Funny Games (la original, la de 1997) o La pianista (La pianiste, 2001). Su narración fluye con obligada morosidad como un aparente río tranquilo sacudido por intermitentes avenidas que, sabemos, se producirán hasta su desembocadura en un probable mar muerto. La violencia, la muerte, la crueldad ya no se ve físicamente. Se sugiere mediante una neutra voz en off e incluso con puertas o tabique varios que la ocultan aunque la escuchamos. El estilo del realizador ha alcanzado la depuración propia de una serena madurez.

He visto ya esta película tres veces y como toda obra imperecedera las visiones sucesivas siempre descubrirán algún matiz, alguna pequeña escena que nos había pasado por alto. El privilegio del Cine Inmortal. Del Arte Eterno, del que La cinta blanca es una impoluta muestra.


Notas

(1) Alusión a la fallida The Serpent's Egg (1977) de Ingmar Bergman.

(2) Haneke entronca fácilmente con el gran escritor de su país Thomas Bernhard.

(3) "El hombre es un lobo para el hombre" (Leviatan)

martes, 22 de diciembre de 2009

Lo mejor de 2009 II. La Filmoteca

Y seguimos con las mejores películas que vi en 2009. Ahora toca lo más interesante que pasó por la Filmoteca. Las películas que más me gustaron fueron:

-Singularidades de una chica rubia (Singularidades de uma Rapariga Loura) de Manoel de Oliveira.
-Je veux voir de Joana Hadjithomas y Khalil Joreige.
-Tout est pardonne de Mia Hansen-Love.
-Baby Face Nelson de Don Siegel.
-Tiro en la cabeza de Jaime Rosales.

La Filmoteca de Zaragoza ofreció diversos ciclos, algunos de tan escaso interés como los dedicados a Raoul Walsh y Don Siegel con películas vistas y revistas. Otro dedicado al cine portugués, en el que no estuvieron ausentes ni Manoel de Oliveira, ni Pedro Costa. Se echaron en falta alguna película de Joao Cesar Monteiro (hace pocos años ya fue debidamente homenajeado por la Filmo el cachondo, irreverente y estupendo Joao de Deus) o Teresa Villaverde. También otro dedicado a Alain Robbe-Grillet, escritor faro del "nouveau roman" y ocasional cineasta. Dado que conozco sus películas y distan mucho de entusiasmarme (lejos cualquiera de ellas de la belleza de India song de Marguerite Duras) y muy deudoras del gran Alain Resnais (que, como sabemos, filmó su genial L'année derniére a Marienbad según texto de Robbe-Grillet)con el morbo de un cierto salvajismo erótico hoy completamente demodée.

Por supuesto no terminaron aquí las propuestas (como se dice ahora)de nuestra minúscula Filmo. Pero eso -las 115 butacas en una ciudad cercana a los 700.000 habitantes- no es culpa más que del Excmo. Ayuntamiento de Zaraconejos que, supongo, destina una cantidad irrisoria a tan cultural recinto. Bueno, no hay que preocuparse. Como vamos a ser Capital Europea de la Cultura en 2016, que para eso nuestra ciudad cuenta con "inmensas ofertas", seguro que lo que es hoy un rinconcito coqueto mutará en fastuoso templo del cine. Para eso las sesiones están tan abarrotadas.

Dejo breves textos sobre las pelis que más me intereseraron en la, por lo demás,imprescindible Filmoteca.

Singularidades de una chica rubia
Deliciosa miniatura realizada a los 99 años. El universo suntuoso y fascinante de Eça de Queiroz (Los Maias, El primo Basilio) queda visualmente reflejado con total autoridad. La mixtura con la contemporaneidad acaso esté menos lograda. Pero, ¿se puede pedir más a un genial artista que ya ha cumplido 100 años? Caso único en la Historia del Cine. ¡¡¡Bravo por don Manoel y por muchos años, poeta!!!

Je veux voir
Catherine Deneuve se va a hacer turismo a Beirut y a rodar una peli (extraña decisión). Este film fue aclamado en Cannes y ganó en Gijón como documental. De eso nada ya que cuando Rabhi Mroué, su chófer, toma la palabra la emoción e incluso la poesía en tan devastadas tierras acaban por imponerse remitiendo el conjunto a Resnais y no a Godard, afortunadamente. Una última mirada entre ambos: mi nombre es París, el mío Beirut.

Tout est pardonne
Muy bella película francesa, también procedente de Cannes 2007, y que nos revela a una realizadora digna de codearse con Claire Denis o Chantal Ackerman.

Baby Face Nelson
Cuantas ganas de ver esta peli, que siempre se me resistió en la irregular filmografía de Siegel. Aquí el director está en su terreno y y con la complicidad de Mickey Rooney, logra una buena serie B.

Tiro en la cabeza
Estrenada en Zaragoza en la Filmo, la tercera película de Rosales (tras una obra maestra como La soledad) no hace sino confirmar que estamos ante el mejor cineasta español del momento. Extraordinaria película, original, distinta. Un ojo para el recuerdo.

lunes, 21 de diciembre de 2009

Lo peor de 2009

Ahora lo que no me gustó de 2009.

Cine.

-Rocknrolla de Guy Ritchie.
-Mi nombre es Harvey Milk (Milk) de Gus Van Sant.
-Valkiria (Valkyrie) de Bryan Singer.
-El curioso caso de Benjamin Button (The Curious Case of Benjamin Button) de David Fincher
-Australia de Baz Lhurman.
-Zack and Miri Makes a Porno de Kevin Smith.
-Slumdog Millionaire de Danny Boyle.
-Los abrazos rotos de Pedro Almodóvar.
-Lejos de la tierra quemada de Guillermo Arriaga.
-Harry Potter and the Half-Blood Prince de David Yates.
-Inglourious Basterds de Quentin Tarantino.
-Resacón en Las Vegas (The Hangover) Todd Phillips.
-Up de Pete Docter y Bob Peterson.
-Enemigos públicos (Public Enemies) de Michael Mann.
-Moon de Duncan Jones.
-La huérfana (Orphan) de Jaume Caullet-Serra.
-El secreto de sus ojos de Juan José Campanella.
-Agora de Alejandro Amenábar.
-Pandorum de Christian Alvart.
-Actividad paranormal (Paranormal Activity) de Oren Peli.
-In the Loop de Armando Ianucci.
-El imaginario del Doctor Parnassus (The Imaginarium of Doctor Parnassus) de Terry Gilliam.
-Adventureland de Gregg Mottola.

Algunas de estas "joyas" merecen un pequeño rapapolvo. Veamos:

Mi nombre es Harvey Milk
Después de su muy notable "tetralogía de la muerte" (Gerry, Elephant, Last Days, Paranoid Park) Gussie, el hombre, tiene que ganarse la vida, que le vamos a hacer, y se pone al servicio de un gesticulante Sean Penn (al que le dieron un Oscar de risa) en una peli que no tengo claro a quién puede interesar. Dado que a mi, concretamente, el personaje Harvey Milk me importa un pimiento, puedo tranquilamente afirmar que esta peli no es ni buena ni mala sino todo lo contrario. Seguro que les gustó a los amantes de "la puesta en escena".

Valkiria
Otro "maestro de la puesta en escena" en labores alimenticias a las que, por otra parte, esta acostumbradísimo. Nada que no se supiera sobre tan trajinada y patosa conspiración para cargarse a Hitler. G.W. Pabst lo había contado mucho mejor en 1955 en Sucedió el 20 de julio. Sin Tom Cruise, naturalmente, que no había nacido. ¡¡¡Ay amigos, qué dura es la vida del cinéfilo!!! Del gran Pabst al alabadísimo (?) Singer (Cahiers, claro) hay años-luz de calidad artística, y eso que hablamos de una obra menor del director de Cuatro de Infantería.

El curioso caso de Benjamin Button
Este si que es "genio", el Fincher. Y para prueba esta risible, dulzona y sollozante historia que seguro ha convertido Arizona o Texas en un lago de lágrimas. Y encima sale el Brad Pitt pero pocas veces con cara de Brad Pitt. ¿Qué más se puede pedir a otro maestro de la "puesta en escena"? ¡¡¡Que se vaya al carajo con tan larguísiiiiimaaa memez!!!

Australia
¡Oh, Baz!,¡Oh, Nicole! Con lo bien que empezásteis vuestro idilio en Moulin Rouge para terminar como el rosario de la aurora. Creo que debéis pedir inmediatamente el divorcio.

Zack and Miri Makes a Porno
Que más quisieran ellos y el Kevin Smith. Lo que hacen es una mierda.

Slumdog Millionaire
No sé cuántos Oscars le dieron a esta birria que mezcla Bollywood con la presunta denuncia social de las miserias de la India. Y es que mr. Boyle siempre fue temible.

El secreto de sus ojos
Esta no es una mala película. No señor. Lo que ocurre es que el Campanella y yo no nos llevamos bien y a Ricardo Darín estaría dispuesto a retarle en duelo. ¡¡Ay, esa cursilería porteña que tanto daño hace a un guión de por si disparatado!!! Pero ha gustado mucho. Mira que soy raro.

Agora
Tampoco me llevo bien con el Amenábar. Si es que tengo que pedir cita a mi psiquiatra. Este mamotreto con "look" de superproducción Bronston en el que el Alejandro no da ni una, tiene muchiiiiiisimo "mensaje" (otra vez, la palabra prohibida). Que las cucarachas cristianas han sido, son y serán malísimas. Con todo, algo mejor que Mar adentro ya es.

Pandorum
Sencillamente espantosa. De pura maldad.

Actividad paranormal
La misma chorrada que El proyecto de bruja de la Blair, pero sin salir de casita. Qué miedo.

In the Loop
Estética televisiva que parodia las pelis sobre la guerra de Irak y evoca al Dr. Strangelove (¡Oh, Stanley que estás en los cielos de Lumiére, cuántas barbaridades se hacen bajo tu influjo!). Los atropellados diálogos han divertido mucho al personal. A mi nunca me fue la sal gorda. ¿Qué se hizo del fino humor british?

Adventureland
Escuché a un gran amigo mío que esta película dentro de veinte años sería un clásico. Como esa persona es merecedora de todo mi respeto y admiración por sus conocimientos en esto del cine, quedeme perplejo. El Mottola, al que le encontré cierte frescura en Supersalidos, aquí se pone campanudo. En mi humilde opinión, insoportable.

Enemigos públicos
Esta "obra maestra" del tercer maestro de la puesta en escena, el Michael Mann brilla porque la maestría hay que adivinarla. Sin duda, también está la maestría de este supermaestro en la superpuesta en escena. Tan plana como la misma llanura de La Mancha. O como Heat.

Y ahora las dos perlas de la corona:

Los abrazos rotos
¡¡¡Qué tienes tu que mi amistad (en las pelis, no jodamos) procuras, qué interés te persigue oh Pedrito!!! Que por más pelis tuyas que me trago, tan solo, solo, me han gustado cuatro. Y esta no es una de ellas. Pero osaré, osaré y quién sabe si, al final, venceré.

Inglourious Basterds
Nada que hacer, este brillante reciclador de basuras cinematográficas y yo militamos en bandos opuestos. Ni una sola peli de este facha aguanto. Los bastardos no es la peor, pero qué más da. Lo mismo de siempre. Y un aplaudidísimo chiste: Hitler no se suicidó en 1945. Lo mató mucho antes Brad Pitt o uno de sus compinches, que tanto da. Ja, ja, ja. Que risa, Quentin. Te voy a mandar un e-mail recomendándote el paella western de los insignes hermanos Alfonso y Jaime Jesús Balcázar. Sobre todo las del inmortal superhéroe Carrancho que interpretaba Fernando Sancho. Ahí tienes buen material para otra genial tarantinada.

El petardo del año

Este "Oscar de plomo", que todos los años concedo desde ¡¡1964!!, no significa que la película a la que concedo tal "honor" sea la peor que haya visto en 2009, sino simplemente la que más me ha irritado, cabreado, molestado, etc. En el año que nos ocupa otorgo el cohete al único film que me ha hecho abandonar la sala a los dos tercios de la proyección (en V.O.S.E.) y jurando en arameo:

El imaginario del Doctor Parnassus

Y para que veáis que soy un buen chico en el fondo, no me ensaño con Up y no por falta de ganas.

domingo, 20 de diciembre de 2009

Lo mejor de 2009 I

Y llegaron los días de hacer balance de las mejores cosas que me han sucedido en esto de la cultura, tan poco de moda en Zaragoza (1). Antes expresar la alegría que me produce que el Barcelona haya ganado el enésimo torneo y que haya sido, precisamente, Leo Messi (el mejor jugador del mundo) el que marcase el gol definitivo y encima con el pecho. Así no meten goles las pulgas. Por el contrario la paliza -que estaba cantada- que el Madrid infringe al Zaragoza me llena de tristeza. Creo que mientras no haya cambio de directiva -sin comisarios políticos- el equipo de mi ciudad volverá irremisiblemente a segunda para no retornar en años. Y eso que hoy no me he levantado pesimista.

También leo en El País a Javier Ocaña -único escritor que me parece interesante de los que se dedican al cine en el diario más vendido- algo así como que si el cine que viene va a ser como Avatar el deja gustosamente su butaca vacía. No he visto la peli de Cameron, así que me callo y en el fondo lo siento. Si Ocaña tiene razón... ¿que nos has hecho Jimmy, con el aprecio que te tuve por tu magnífico Titanic? Asimismo el más prestigioso crítico cinematográfico americano, Jonathan Rosenbaum, echa su cuarto a espadas en el asunto Polanski y afirma que la afición a la práctica de la ley de Lynch no la ha perdido ni mucho menos el pueblo del Imperio.

Y tras este breve exordio, vamos a lo que hoy, y en días venideros, va a publicarse en Vergerus. Nada original, por cierto. Listas y más listas de aquello con la que más ha disfrutado (o no) en 2009 el que suscribe. Tentación irresistible, ¡oh estupidez humana! Pero como lo vengo haciendo desde ¡¡¡1964!!! ya estoy enganchado por los siglos de los siglos, amén.

Comienzo por el cine.

Las diez mejores películas estrenadas en las salas cinematográficas de Zaragoza

1) Déjame entrar (Låt den rätte komma in) de Tomas Alfredson.
2) La clase (Entre les murs) de Laurent Cantet.
3) Séraphine de Martin Provost.
4) El visitante (The Visitor) de Thomas McCarthy .
5) Flammen & Citronen de Ole Christian Madsen.
6) El desafío. Frost contra Nixon (Frost/Nixon) de Ron Howard.
7) Julia de Erick Zonca.
8) Traidor (Traitor) de Jeffrey Nachmanoff.
9) La duda (Doubt) de John Patrick Shanley.
10) Si la cosa funciona (Wathever Works) de Woody Allen.

Y también me parecieron interesantes en mayor o menor grado:

-El lector (The Reader) de Stephen Daldry.
-Revolutionary Road de Sam Mendes.
-Cuscus (La graine et le mulet) de Abdellatif Kechiche.
-Anticristo de Lars von Trier.
-Gigante de Adrián Biniez.
-Katyn de Andrzej Wajda.
-Eden al Oeste (Eden a l’Ouest) de Costa Gavras.
-500 días juntos (500 Days in Summer) de Marc Webb.
-Mi hermano es hijo único (Mio fratello è figlio unico) de Daniele Luchetti.
-Celda 211 de Daniel Monzón.
-Un lugar donde quedarse (Away We Go) de Sam Mendes.
-The Box de Richard Kelly.
-Taking Woodstock de Ang Lee (ver texto sobre esta peli en la entrada Sobre cronopios, Frankie y Woodstock).
-Ex de Fausto Brizzi.
-Cuento de Navidad (Un conte de Noel) de Arnaud Desplechin.
-Tetro de Francis Ford Coppola.
-Man on Wire de James Marsh.
-Control de Anton Corjbin.
-Romanzo criminale de Michele Placido.
-El luchador (The Wrestler) de Darren Aronofsky.

Hagamos unos breves comentarios sobre algunas de ellas.

Déjame entrar
Simplemente me parece la mejor y más original películas de vampiros que uno haya visto desde el Nosferatu del genio Murnau y han pasado años...

La clase
Ganó la Palma de Oro en Cannes 2008 y es una excelente obra didáctica, aunque el personaje del profesor me parezca un tanto gilipollas y muy, muy francés.

Séraphine
Pasó algo desapercibida con notoria injusticia. Muy bella película, perfectamente equilibrada, sobre la ignota pintora Séraphine de Senlis (prodigiosa interpretación de Yolande Moreau).

The Visitor
Es una magnífica "indi" sobre la soledad en la que Anthony Jenkins debió ganar el Oscar. Pero el hombre carece de glamour y se lo dieron a un sobreactuado Sean Penn en la mediocre Milk de Gus Van Sant

Flammen & Citronen
No gustó en Cahiers (¡ah! si la hubiera firmado David Fincher o Michael Mann) lo que quiere decir que tampoco a los cahieristas que son legión. Con su pan se lo coman. Se trata de una estupenda peli danesa en la que se desmitifica brutalmente la supuesta "resistencia" en Dinamarca cuando fue invadida por lo nazis. Con un guión modélico y una realización electrizante (yo eso tan teatral de la "puesta en escena" también se lo dejo a Cahiers y discípulos). Ole Christian Madsen es hoy un grande ignorado del cine europeo.

Frost/Nixon
Es una más que correcta aadptación de un gran texto teatral. Como Ron Howard (quién lo iba a decir) sale más que airoso del reto y Frank Langella y Michael Sheen están espléndidos, pues una bonita función.

Si la cosa funciona
Ha generado un alud de tonterías. Veamos: no supone ningún reencuentro con el mejor Woody porque, concretamente, Cassandra's Dream me parece bastante mejor y soy de los pocos defensores de Vicky Cristina Barcelona (2). Sí que la peli remite a Manhattan, Annie Hall o Hannah y sus hermanas, pero queda a leguas de distancia artística de cualquiera de las tres. Eso sí, el infatigable Allen logra con Larry David su más acertado "alter ego" y la primera media hora es ciertamente desternillante. Luego va a menos.

Celda 211
Es, por supuesto, la mejor película española del año. Un cine de género (carcelario) muy a la americana, perfectamente estudiado y conseguido. Desde luego Zamora no se ganó en una hora y "Malamadre" (un gran Luis Tosar) se llama así porque hace el papel de mamá del joven Alberto Ammann y es ,y ha sido, un asesino muy malo. Sino su personaje se llamaría "Buenamadre", nombre poco apropiado para el terrible líder de los amotinados presos. La peli repite (aunque no creo que Daniel Monzón haya reparado en ello) el "mensaje" de "La naranja mecánica" (ahí va que palabra he puesto, me van a mandar a la Western Union, como decían en Film Ideal, cuyo director Félix Martialay ha fallecido este año). Oseáse que, frente a la violencia de determinados ciudadanos poco recomendables, el terrorismo de Estado puede ser mucho peor. Curiosidades de la vida, el clásico de Kubrick se ha repuesto este año con escaso éxito aunque en V.O.

Y para terminar esta primera entrega de Lo mejor de 2009, habría que citar la fausta inauguración de las Salas Aragonia en alguna de las cuales se han puesto pelis en V.O.S.E. Ahora bien: ¿por qué no se proyectó así la notable Edén al Oeste de Costa Gavras, ya que doblada es ininteligible? Miro la cartelera de hoy y me digo ¡¡¡hala Luis, que te atreves a ver Avatar con gafitas y todo!!! Pero luego me da un ataque de pánico y no voy. Y como uno es completamente escéptico en eso de la VO en Zaragoza, donde la gran mayoría de sus habitantes parecen padecer un defecto visual no calificado científicamente y que consiste en no poder ver y leer a la vez (¿cómo hacen con los "fabulosos" comics de la Marvel?). Si lo que los citados minicines van a "atreverse" a poner en V.O.S.E. es Inglourious Basterds o la tan citada Avatar, para ese viaje no hacen falta ni medio kilio de alforjas.

Continuará.


Notas

(1) Me permito sugerir la candidatura de Zaragoza como capital europea de la incultura.

(2) Vicky Cristina Barcelona no es una gran obra, pero sí un disfrutable ensayo sobre la soledad centrado en el personaje de Rebecca Hall. Lo de postal turística de Barcelona me parece que Allen lo ha hecho adrede y con no poca retranca.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Lo que sí pero no. Apostillas a la Tertulia Cinematográfica Perdiguer

La memoria nos suele jugar malas pasadas. Y tengo una deuda pendiente con, al menos, tres personas de la Tertulia Perdiguer. Ellos votaron sus 10 películas favoritas, pero no ha aparecido una semblanza de estos tres cronopios cinéfilos.

Luis Ezpeleta
El hijo pródigo que se fue y, me temo, no volverá a pesar de los esfuerzos de nuestro ínclito Secretario, el bondadoso Pepe Laporta. Estuvo largo tiempo en la Tertulia y, en teoría, nunca se dio de baja. Pero ya hace como tres años que se ausentó. Buen zagal treintañero, absoluto devoto del cine americano y amante de las procesiones. Regresa hombre. Te queremos.

Santiago García Calvo
Este sí que está y acude a las reuniones del último sábado mensual. Acaso es el hombre más entrañable por su fidelidad al cine y su avanzada edad. Antiguo ferroviario es, naturalmente, amante de las películas con trenes, y con criterio porque anduvo años una tras película tan injustamente olvidada como notable: Un hombre la vía de Andrzej Munk (1957, aquel gran cineasta polaco prematuramente desaparecido. Otro lujo.

Rafael Castillejo
Que yo sepa nunca ha sido miembro de la Tertulia Perdiguer, pero como si lo fuera. Todo el mundo lo conoce y es famoso en Zaragoza entera. Animador cultural y festivo de primera, buen cantante y excelente persona. Su página web -que lleva su nombre- es un insólito Palacio de las Maravillas. Además él fue quien que publicaba -y espero lo siga haciendo- textos míos antes de la creación de este blog. Asi que muchísimas gracias y por muchos años.

Os abrazo a los tres.

martes, 15 de diciembre de 2009

Sobre cronopios, Frankie y Woodstock

Sobre cronopios


El otro día en parlando de Toni Alarcón me refería a él llamándole, entre otras cosas, ilustrísimo cronopio. Hablemos entonces de ellos.

Julio Cortázar, escritor argentino (1914-1984) aunque nacido en Bruselas y muerto en Paris, fue un excepcional cuentista y un discutible narrador. A mi, concretamente, siempre se me ha indigestado Rayuela esa supuesta novela experimental en la que puedes entrar y salir por la página que te de la gana. El paso del tiempo ha hecho en ella tantos estragos como en Cien años de soledad del colombiano Gabriel García Márquez, por ejemplo.

Muy al contrario sus cuentos se conservan tan lozanos como cuando se escribieron (recordemos Las babas del diablo, origen del Blow Up de Antonioni). Una de sus más estupendas colecciones de relatos se titula Historias de cronopios y de famas. Un "fama" es un tipo petulante, pagado de si mismo, exhibicionista y, en la mayoría de los casos, conservador aunque posea un gran talento. Un "cronopio" es alguién anarcoide, bohemio, singular, seguramente de izquierdas, y que se distingue por su excepcionalidad. Ejemplos:

Famas
Jean-Luc Godard
Gabriel García Márquez
Salvador Dalí
José María Aznar
Jorge Luis Borges
Quentin Tarantino
George W. Bush
Philip Roth
Federico Fellini
Mick Jagger
Francisco Umbral
Antoni Tapies
Ricardo Darín
Hugo Chávez
Benedicto XVI
Michel Houellebecq
Richard Wagner
Cristiano Ronaldo
Maradona
The Beatles
Lola Flores
y muchiiiiísimos más.

Cronopios
Sigmund Freud
Groucho Marx
Woody Allen
Bob Dylan
Manoel de Oliveira
Luis Buñuel
Valle Inclán
Gustav Mahler
Joao Cesar Monteiro
El Roto
Alberto Sánchez
Jonathan Litell
Robert Louis Stevenson
Leonardo da Vinci
Clint Eastwood
Leo Messi
Andrés Iniesta
Miles Davis
Chavela Vargas
y muchiiiiísimos más.

Como se ve la ideología no es determinante. Pero espero que el quiera comprender lo haga. Es fácil. Ni que decir tiene que mis simpatías están con los cronopios y suelo detestar a los famas, aunque puedo admirar la obra (¡¡¡Borges!!!) artística de unos y otros. Y, obviamente, recomiendo sin reservas la lectura de Historias de cronopios y de famas.

Frankie


El Sinatra, quién va a ser. Un actor tirando a discreto al que le regalaron un Oscar en De aquí a la eternidad (From Here to Eternity, Fred Zinemann) el año de 1952, cuando su carrera -tanto en el cine como en la canción- estaba enprematuro declive. Pero tenía amistades, es bien sabido.

Tampoco me interesa el Sinatra celoso de Ava Gardner y no me puedo resistir a relatar una anécdota sobre tan tormentosos amores: recién casado el Frankie con Mia Farrow (1) que a la sazón lucía pelambre de Rosemary, ambas esposas (la ex y la baby) coincidieron en una fiesta organizada por Truman Capote (un fama) y la viperina lengua de la bellísima Ava le espetó al autor de A sangre fría "ya sabía yo que al final Frankie se casaría con un hombre". Cortázar no menciona mujeres en tan suculento catálogo, ni nombres, pero una cronopia indiscutible habría sido La Condesa Descalza.

No. El Frankie que me entusiasma es Francis Albert Sinatra, memorable cantante capaz de tocar antitéticos palos con la misma perfección y solvencia. "La Voz" de New York, New York, My Way o Strangers in the Night acompañada de Nelson Riddle y con cascadas de violines. "La Voz" que susurra en el más puro estilo bossa, con Antonio Carlos Jobim, Garota de Ipanema o Desafinado. "La Voz" que compite en blues o en swing con Louis Armstrong o Ella Fitzgerald, o se hace acompañar por la Big Band de Count Basie en la memorable etapa Reprise, demostrando que el jazz tampoco tenía secretos para él.

Y siempre con un fraseo modélico, un volumen y una capacidad para apianar parejas. Y hasta un inglés inteligible y bien pronunciado aunque él fuese un ciudadano americano con orígenes en Italia. Dejo, eso sí, fuera al Frankie de los shows de Las Vegas con el Rat Pack.

Frank Sinatra, un actor del montón, un cantante único a años luz del crooner al uso. En el fondo más cronopio que fama.

Woodstock


He visto dos veces Taking Woodstock (2009, Ang Lee) y, a la segunda (en VO), ha terminado por gustarme aunque creo que más por razones sentimentales que artísticas.

La peli de ese taiwanés -apto lo mismo para un barrido que para un fregado, con ojo de halcón para adivinar que es lo que la moda indica para el film próximo- es cualquier cosa menos una pieza de autor. Lógico en un artesano eficacísimo y de excelente gusto que, al menos en una ocasión (Deseo, peligro, 2008) alcanzó rango de artista. Sea como fuere no recuerdo una sola obra mediocre de este director. Y si muchas buenas e incluso muy buenas. Las conocemos todos y allá cada cual con su "mr. Lee must". (2)

Taking Woodstock erra el tiro. En la sociedad globalizada el mítico Festival hippie está más bien satanizado por aquellos descendientes de los que en la película de Lee intentan sabotearlo desde el principio. Por ello ha sido un fracaso de taquilla y la crítica se ha mostrado sospechosamente tibia.

Pero hay otras personas, en las que me incluyó, para los que Woodstock (Festival y gran documento de M. Wadleigh), es una referencia en nuestras vidas. Me emociono una y otra vez viendo y escuchando a Joe Cocker, Richie Heavens, Janis Joplin, Joan Baez, Crosby/Stills/Nash, Ten Years After, Santana... Es una evocación nostálgica de la utopía que no fue y nunca podrá ser. Lo mismo que el socialismo que pensaron Marx y Engels. Amo el espíritu de Woodstock, que, al poco tiempo, fue asesinado en todo el sentido del verbo en Altamont con los Rolling Stones de oficiantes.

No sé, ni me importa, si Ang Lee es sincero u oportunista al socaire de las esperanzas prematuras con la ascensión de Obama a la Presidencia del Imperio. El director ha contado la precuela de Woodstock. Cómo se gestó, las polémicas, el dinero, el inconcebible éxito del Festival y la civilizadísima limpieza posterior del maltratado paisaje (licencias: eso no fue así.)

De paso, en un viaje iniciático, el protagonista, que presuntamente solo pretende saldar deudas de su más bien desastrado hotel, terminará aspirando el aroma de las flores y marchará trás los nuevos flautistas de Hamelin.

Taking Woodstock peca de arritmia. Rara pandemia en narrador tan seguro como el director de Brockeback Mountain (otra joya). Tras media hora inicial magnífica casi monopolizada por el personaje atrabiliario de esa madre judía, tacaña, malhumorada y amante del dinero más que los politicos de las obras de infraestructuras con comisiones seguras; Lee se pierde un poco en la zona intermedia con que si que no que se haga el Festival, que llueva, que llueva la Virgen de la Cueva y toma, demasiadas prestamos de Michael Wadleigh, divide y trocea la pantalla en un fácil guiño al mimetismo que me parece inncecesario.

Pero en la media hora final, cuando nuestro protagonista reniega de la sociedad y familia represiva en la que se ha criado, el chinoamericano levanta el vuelo y concluye su propuesta "en beauté", como dicen los franchutes.

Taking Woodstock es buena gracias a que hubo una vez una juventud desprejuiciada, sana, alegre, pacífica y que se entregó sin tabú ni rubor alguno al sexo, las drogas (el ácido o LSD que no era broma pero que no creaba yonquis) y el mejor rock and roll. En esos tres días de paz, música y amor no hubo muertos que lamentar. Lee lo sabe y, también, que el fascismo asomaba su puerca oreja a la vuelta de la esquina.

¡¡¡Freedom, freedom!!!, ese himno generacional compuesto y creado por Richie Heavens pone punto final (en todos los sentidos) a Taking Woodstock. Durante 120 minutos algunos nos hemos sentido mejores.

sábado, 12 de diciembre de 2009

La censura en la cinefilia

En el pasado Festival de Huesca de 2009, y en la rueda de prensa de Basilio Martín Patino, tenía en la silla delante de la mía a un señor que me pareció conocer. En efecto, al terminar el acto nos saludamos y resultó ser uno de los críticos de una revista cinematográfica desaparecida hace más de 30 años.

Pegamos la hebra, como se dice, y me informó que actualmente era el director de otra publicación de jaez idéntico, solo que vía Internet. Y con tan fausto motivo me solicitó le enviase algún texto mío.

Antes de proseguir con esta edificante historieta, quiero precisar que no voy a mencionar nombre alguno dado que mi relación con él ha sido en todo momento cordial.

Al hilo de lo acordado yo le mandé un e-mail adjúntándole la crítica que había hecho de la película siguiente:


Extraños en un tren (Strangers on a train, 1951) de Alfred Hitchcock

Paga el diablo, desde un título de película hasta un aforismo moral: Bruno es más astuto que sir Alfred y pondrá al único espectador de su historia al borde del abismo; o decir del abismo supone otro incordio moral. Le sitúa al borde de los deseos satisfechos. Bruno, como buen diablo, es lúdico pero no tanto como el Lubitsch (1) y sabe como extender los meridianos y paralelos que clasifican el cerebro de su víctima.

Farley Granger -¡con permiso de Samuel Goldwyn!– oye todos los cantos provocativos del mundo, pero a diferencia de Ulises no se ata al palo mayor de la nave, sino que se sienta en el vagón restaurante donde oirá secretamente complacido los últimos detalles de la operación comercial.

Ruth Roman no es un premio tan apetecible como Kim Novak o Grace Kelly pero aparece rodeada por el halo santificador de la fortuna.

Literariamente resulta excesivo a cambio del alma de Samuel Goldwyn (2), pero el gran Bruno, Robert Walker, tenía el defecto de la caballerosidad y la honradez en un mundo poblado por el traidor Granger -la condesa Serpieri lo atestiguará tres años más tarde (3)- y la mediocre Ruth Roman. De ellos no podía esperar otra cosa que el arrepentimiento impío de sus ambiciones.

Las garitas de feria y los pianos de vapor acompañarán irónicamente los últimos momentos de aquél que quiso cobrar la factura de la perversidad no asumida. Buen negocio para el héroe porque cuando el organillo de vapor -que acompañó siempre al hombre en las tinieblas- cese sus sones, el diablo habrá pagado para siempre. Se anunciará en tercer lugar del reparto y poca gente lo recordará. Hitchcock lo resucitará sucesivamente en otros films de forma siempre distinta,pero el diablo de Extraños en un tren jamás volverá. Robert Walker aprendió su papel y su suicidio final, ya lejos de Perla Chávez y de miss Judy Garland (4), pudo proyectar una sombra inmortal sobre tres mil metros de celuloide que proporcionaron inquietud entre aquellos que acertaron a adivinar que la propuesta de Bruno estaba tan lejos de una hermosa utopía y tan cerca como los sueños del corazón.

Habrá quedado claro hasta aquí que el protagonista de Extraños en un tren no es otro que el mismísimo diablo. El paso del tiempo, no obstante, no ha sido generoso con esta buena película de Hitchcock. Aunque en ella se den cita secuencias tan excelentes como el partido de tenis en el que todos los espectadores siguen el recorrido de la bola, excepto Bruno que mira fijamente a la cámara. O el tiovivo desbocado que precipita el desenlace, o el asesinato de la novia no deseada por Granger. Y es que Hitchcock siempre fue un buen chico cuyo principal objetivo era la taquilla. Y para eso hacía falta un "happy end".

Años más tarde de ver la película más de una vez, leí el libro original de la magnífica Patricia Highsmith en se que se basaba el film (de hecho su primera novela, Ripley, aún aguardaría unos años su turno). Y, ¡caramba!, Hollywood ha traicionado y desvirtuado muchas buenas novelas (y ha mejorado otras mediocres, sin ir más lejos Lo que el viento se llevó), pero cambiar no solo el final sino la propia idiosincrasia de los personajes no me parece en este caso de recibo. Al grano: en Highsmith el individuo que interpreta (es un decir) Farley Granger no traiciona a Bruno sino que cumple moralmente con el pacto gestado en el tren (intercambio de asesinatos. Luego no hay un diablo sino dos y la moral se va al carajo.

Conlusión: como casi siempre en Hitchcock su supuesta perversidad era pura imaginación de su legión incondicional de admiradores. De esos que todavía le consideran el "maestro supremo" de la historia del cine (?????). A día de hoy Extraños en un tren es un buen entretenimiento que a nadie inquieta y que ha quedado más obsoleto que los musicales de la Fox, con o sin Carmen Miranda. Los demonios de don Alfredo fueron en realidad simples aprendices de brujos.


Notas

(1) Alusión a la maravillosa comedia de Lubitsch El diablo dijo no (Heaven can Wait, 1943).

(2) Samuel Goldwyn fue quién apadrinó, y de qué manera, la carrera de un actor de tan escaso fuste como Farley Granger (nada que ver con el otro Granger, el de Scaramouche, please)

(3) Farley Granger interpretó al repulsivo Franz Mahler de Senso (1954), la obra maestra de Visconti cuya única mácula era la interpretación de este "actor". De hecho Visconti quería a Marlon Brando para el rol, pero se tuvo que conformar con tan lastimoso sucedáneo.

(4) Robert Walker fue el primer marido de la insufrible Jennifer Jones (Perla Chávez en Duelo al sol), y formó una excelente pareja con Judy Garland en El reloj (The Clock, 1945) notable y modesto melodrama del exuberante Vincente Minnelli, casado con Garland en aquellos años.


A los pocos días recibo una larga respuesta de la que subrayo los aspectos más interesantes.

Hola Luis:

Recibida tu aportación. Sobre ella quiero decir algo. Es lógico que no todos coincidamos en el valor de unas determinadas películas. Por ejemplo hay una de nuestras redactoras emocionada con la serie de Crepúsculo, que a muchos nos parece un horror. Eso explica el sentir de uno y otros. Eso si, hay directores y películas donde el consenso es general. Pienso en Calle Mayor, Centauros del desierto, El apartamento, Sed de mal, Eduardo Manostijeras, Gran Torino... Lo cuál me lleva a incidir en la crítica que acabas de enviar y con la cuál la revista no está de acuerdo. No creemos que deba bajo ningún concepto aparecer una replica a ella. Creo que sabes a cuál me refiero.

Hitch creemos que es uno de los mejores narradores que ha tenido el cine junto a Ford. Digo uno de los mejores. Hay bastantes más. ¿Qué ha hecho películas flojas? Por supuesto, como todos. No creemos en esa tontería, mal entendida del espíritu cahierista, de la política de autor. Todos pueden hacer grandes y malas películas, aunque lógicamente existan directores, en general, excelentes y otros mediocres (aunque nos puedan dar en un momento una buena película).

Pero no es el caso de Extraños en un tren. Me asombra lo que dices de ella. Incluso que la compares con la novela de P.H. Uno, como sabes, puede coger una novela o una obra de teatro y adaptarla a su mundo, tomar la trama principal (dos casos uno de un director, Welles sobre las obras de Shakespeare, otro Bardem "adaptando" en Calle Mayor La señorita de Trévelez de Arniches).

P.H. y A.H. son distintos en sus planteamientos. A.H. no hace un cine amoral, lo que si son las novelas de P. H que admiro. Y, efectivamente, Extraños en un tren no es la novela de P.H., es una película de A.H. basada en P.H., como Los pájaros se basa en un relato de D. Maurier, sin que tenga nada que ver la peli con el texto.

Hay que ser muy consecuentes con lo que se ponga y que este en la línea de la revista. Extraños en un tren estaría fuera del pensamiento general de nuestra revista. No nos gustan otras cosas de Hitch o discutiremos algunas más (desde La posada de Jaimaca hasta Pero ¿Quién mató a Harry?... ) pero desde luego por lo que respecta a Extraños..., para nosotros es de las obras grandes de uno de los más grandes cineastas.

Me cuesta decirte eso, pero esa crítica o reflexión sobre Extraños en un tren no podemos publicarla... en cuanto traiciona el sentido general de la revista e, insisto, no poder dar lugar a una (porque no viene al caso) contrarréplica.

Agradecemos tu interés por colaborar con nosotros, pero por el momento es imposible.

Un abrazo


Naturalmente me quedo de piedra y preocupado. Yo creía, ingenuamente, que las censuras (todas) habían desaparecido con nuestra discutible democracia. Pero no. Igual que no se admiten injurias al Rey, tampoco se puede discutir a Hitchcock (Hitch para los amigos). ¡¡Cáspita!!, si ocasionalmente en este país se polemiza sobre la existencia de Dios, no vale para sir Alfred dado que según algunos es mucho más que Dios (en esto del cine, obvio). El espíritu de Torquemada planea sobre la cinefilia como en los mejores tiempos de Film Ideal o en todos los de Cahiers du cinéma, a pesar de que mi educado interlocutor no comulga con la "politique des auteurs". No entiendo nada pero lo comprendo todo.

La celebérrima frase de El Gatopardo -para que todo siga igual es preciso antes que todo cambie- explica el enredo bufo de esta descacharrante "polémica". En lo que a mí y a Vergerus se refiere, me acojo a una de las proclamas de Mayo del 68: PROHIBIDO PROHIBIR.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Buena noche (Leo Messi y otras cosas)

Hoy he pasado la noche durmiendo como 6 horas, lo que en mi caso es casi un record. Y es que mi rodilla, que no es aquella de Claire que excitaba el voyeurismo de Jean Claude Brialy en la peli de Rohmer, no ha cantado ópera cosa que seguramente hará cuando comience a caminar.

Y este síndrome rotuliano que padezco me ha llevado a pensar en Leo Messi, en mi opinión el mejor futbolista del universo.

Ví el partido del Barcelona contra el Dinamo de Kiev (1-2). Yo siempre que puedo no me pierdo los encuentros que televisan del Barça. Este equipo juega al furból como una compañía de ballet ruso, sea Kirov o Bolshoi, danza las coreografías de Balanchine o Petipa.

Tiene el mejor centro del campo del mundo: Xavi/Iniesta, al majestuoso Piqué en el centro de la defensa, al estupendo Ibra en papel de centro delantero, al fogoso Alves, al siempre entregadísimo Puyol, al robapelotas Busquets... Que le falta: un buen portero. Que le sobra: Henry que está mayorcito y no corre pero se lesiona. A quién me gustaría, para completar la dicha total, ver en en este grandísimo del fútbol mundial: al joven canario ese que juega en el Valencia y se apellida Silva. La noche rusa no fue ciertamente la mejor pero acabó por importar poco, dado que a Messi le dió por destapar un poquito solo el tarro de las esencias. Como hacía Curro Romero que con dos verónicas y la media de cartel ya había puesto en evidencia al resto de toreros.

Sin embargo, y esto es trágico, Messi está destinado a durar poco. La cantidad de patadas que recibe en cada partido (muchas de ellas no pitadas por árbitros incompetentes o agradecidos vaya usted a saber a quién: ¿Platini?, ¿Florentino?) duplica o cuadruplica a las que le atizan a su hipotético rival en eso del mejor del mundo, o sea el Cristiano. Y así, claro, no hay manera.

Ví como salía del campo con cara de pocos amigos y me fijé en su expresión: no era la de alguién que ya se ha resignado a ser el polichinela del pimpampum, sino más bien la del enojado impotente que sabe que siempre va a ser lo mismo. Que no va a poder jugar lo que él querría. Que su carrera va a ser corta. Que por culpa de los mamporros impunes no va a tener su lugar en sol junto a sus iguales: los Di Stéfano, Pelé, Beckembauer, Puskas, Kubala, Cruyff, Van Basten (1), Charlton, Eusebio, el dipsómano Best... Maradona (2). Y eso me indigna. Ojalá me equivoque.

En la citada Kiev, el referee era hijo de la Pérfida Albión y se pasó el partido no dejando jugar al sueco del equipo español/catalán machacándolo a faltas, la mayoría inventadas, y dejando que al pequeño Leo le molieran a palos. Elemental querido Watson: el gran rival de los United, Chelsea, Arsenal no va a ser otro que el "team" de los culés en la Copa de Europa (3).

Y es que Messi, juegue donde juegue, representa a un tercer mundo desnutrido, bajito y bien expoliado por la Gran Bretaña y demás hijos de Satanás de los paises ricos y eso no es politicamente correcto. Que asco. No, no puede ser que Messi sea -que lo es- el mejor jugador del mundo.

Por lo demás, leo en El País que In the Loop es extraordinaria. Me importa un pito porque lo dice Jordi Costa que es como si lo dijese su colega el Boyero. Pura risa y allá ellos: lo malo es que ambos ¿críticos? escriben en el diario que más se vende en Celtiberia.

Y como hoy no estoy cabreado termino este "suelto" con el cercanísimo recuerdo de El tesoro de Arné (1919), una maravillosa película del gran Mauritz Stiller que ví ayer por tercera vez en el Paraninfo, allí donde se la juega mi queridísimo amigo Toni Cinegoza Alarcón (responsable de la programación cinematográfica de la Universidad de Zaragoza) proponiendo nada menos que un ciclo de cine mudo sueco. Olé tus huevos zagal. Y el tío va a seguir sin concesión alguna, con un ciclo en abril de cine de Malasia o de Indonesia. Este es el cine invisible que no nos dejan ver. Por ello el mérito de mi tan joven como inasequible al desaliento amigo es de aúpa. Ya hablaré de él con detenimiento en pronta ocasión. Se lo debo. Yo y todos los auténticos amantes del cine como, por ejemplo, Ramón Perdiguer (a cuya Tertulia también pertenece y antes que yo), quien asimismo estaba allí. Y hoy proyecta Erotikon (1920), para mí lo mejor que hizo en su vida el 2º genio del cine mudo de los suecos (el 1º fue Sjöström que tuvo más suerte que Stiller en Hollywood a pesar de ser él quién descubrió a Greta Garbo y se la llevó consigo a la Meca del Cine; no hará falta decir que Victor Seastrom, como le rebautizaron los americanos, fue ya debidamente homenajeado por Toni el pasado año). ¿A qué esperáis cinéfilos de esta ciudad para acudir al paraninfo? ¿O es que lo vuestro es de boquilla y el cine mudo os asusta? ¡¡¡Bravo zagal!!!, ¡¡¡A por ellos, ilustrísimo cronopio!!! (4)


Notas

(1) De corta carrera pues en "calcio" ya se encargaron a conciencia de ello.

(2) No discuto la calidad de Diego Armando pero el tipo me cae fatal. Por ahí va sacando pecho, soltando groserías y demostrando que es un pésimo entrenador. Y, encima, pasando la la papa caliente a Leo. Qué jeta. Menos mal que hace bien poco el eximio Pelé lo puso en su sitio que no es el del mejor jugador de todos los tiempos, gracias "o rei".

(3) Lo dejó asi porque odio el anglicismo ese de Champions League.

(4) Fonema extraído del libro Historias de Cronopios y de Famas, de Julio Cortazar.


PD: Este texto va dedicado especialmente a Fernando Gracia (el más fiel seguidor de este blog y que me dejó patidifuso con sus comentarios) y a Rafael Castillejo de quien pronto también diré algo. Gracias majos.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Mala noche

Hoy he dormido fatal y eso nunca es bueno. Así que me he metido en Vergerus antes de las 8:00 horas y me he dedicado a improvisar.

Ayer ví el partido del Madrid contra el Olympique de Marsella. Ganó el Real 1-3 por la sencilla razón de que en el equipo español juega el Cristiano, ese chico tan guapo que hace monerías y que, a la primera de cambio, se quita la camiseta para que las mocitas aullen ¡¡¡Uuuuyyy!!! Y, probablemente, algún jovenzuelo de los que están de moda (gays, claro) grite ¡¡¡Oooooh!!! Anda que si lo hiciera Mesi, la justicia erótica y la injusticia futbolera exclamarían ¡¡¡¡Puaaaff!!!

También me fijé en el holandés ese Van der Vart, que lo estaba haciendo bastante bien, y fue sustituido por el inútil del Raúl (en lo del pelotón, que el muy macho ya tiene 5 hijos 5, como debe ser) y recordé al "deficente" Capello que dijo el tío que el capitanísimo no hace otra cosa ya más que estorbar. Pero hay que ver lo que manda ese tipo. Luis Aragonés tuvo que acudir al programa de la TV1 en el que se pregunta a los políticos a explicar porque no le llevaba a la Selección -a la que llaman la roja en un país de derechas de toda la vida; hombre si fuera la azul... pero ese color ya lo tiene la de Italia que bajo el mando del Duce Berlusconi tendría que ir de negro, digo yo-, lo que no impidió que ganase la Copa de Europa (el Luis) y se le mandará a Turquía. Asi que Pellegrini tomó nota, mandó al tulipán a la floristería y sacó a escena al, más que incombustible ya socarrado, Raúl. Y ¡ojito¡ que en El País de hoy tiempo falta para que digan lo mal que estaba jugando ese raro holandés que se llama Rafael. Yo que tú, Del Bosque, me lo llevaba a Sudáfrica aunque juegue minuto y medio. Que mira, vistos los precedentes, si ganas el Mundial igual te exilian a Nueva Zelanda a comer kiwis y a tomar lecciones de rugby. A tus años.

También me ha debido suceder que antes del partido vi la peli In the Loop, de Armando Ianucci, y que pulula por la cartelera de Zaragoza. Y mira por donde el presumido ese de Armani, digo Armando, quiere parecerse a Stanley (el Kubrick) y se marca una sátira política con estética MTV que no hay quién la aguante. Y es que no está Peter Sellers (que con S.K. solía estar de Oscar, con otros no), y al gran Sterling Hayden le sustituye el gordinflón del Gandolfini, y Armani, digo Armando no milita en la inaccesible galaxia de los genios en la que reposa S.K. ¡Ah, so hijo de la Gran Bretaña! Eso sí, en la malhadada peli se dicen muchos tacos, aunque sin llegar a la grosería de "los eximios autores de mierda" Appatow and Co. Cahiers España ya les dedica un dossier en la línea de contumaz autismo que carecteriza a la citada revista desde los tiempos de Godard, Truffaut, Chabrol, Rivette, Rohmer... Pero tiene muchos seguidores, casi todos del extraño mundo de la cinefilia. Será que el orate soy yo, que no nací en Montana, Conecticut o Massachussets (¿tiene menos eses?).

Leo a un "gran director" español del que no diré su nombre, pero que ganó un Oscar con una porquería y, me temo, no va a repetir con repulsivo cagallón, irrelevantes declaraciones en boba entrevista. Le debe gustar tan excelso cineasta a la ministra Sinde que como colega aún era peor que en los oscares, y a la que su cargo nos viene de p... madre a los cinéfilos, ya que no tendrá tiempo de perpetrar engendros en digital o 3D.

Por cierto: ¿a que esperan en Hollywood para resucitar el Odorama? ¡Eh!, ¡eh¡ A ver los sabios de la Perdiguer y del Chipre a los que ya he beatificado como se merecen, si saben a que me refiero y me citan una peli con ese aditamento.

Y para terminar mis lecturas de la noche de insomnio, un intelectual del que tampoco diré su nombre pero al que respeto y admiro, dice que ama el cine y le disgusta que se le llame cine en plan despectivo por sus colegas de altos índices neuronales. Que lío tío (¡¡¡Ay que tío, ay que tío, que bromazo le ha metío!!!, cantaban en Calle Mayor). Que no, que hay que decir cinematografía. Me da que pensar lo que mi admirado escritor, ensayista y periodista sabe de cine. Porque eso se le ocurrió hace la tira de años a un francés que se llamaba Robert Bresson, que era un descomunal artista -le tengo como el más grande director de toda la historia del cine galo-, que era más bien poco alegre (en los films, que yo nunca cené con él) que vivió 90 años y que afirmó en el año en que enterraron a Zafra (llovía mucho) que lo que el hacía era CINEMATOGRAFO Y NO CINE.

Y ya vale por ahora. Mañana más. Es que debo estar de mala leche porque me han quitado el parche, pero he recuperado la patapalo. O sea que sigo siendo un pirata como John Silver "el Largo". Al revés de esos caballeros honradísimos de la SGAE que preside un aragonés que me cae fatal y del que solo soporto La sabina y no el engendro ese de Furtivos que tanto gustó. Los que quieren pasta gansa de Zalamea y de Fuenteovejuna. No sigo mucho el asunto pero debe ser que los herederos de Zorrila y Lope de Vega ya han sido localizados en Gordaliza del Chopo.


Nota aclaratoria
No quise decir que los seguidores de Cahiers sean orates, que los hay muy susceptibles y con escaso o nulo sentido del humor.

martes, 8 de diciembre de 2009

Las personas de la Tertulia Cinematográfica Perdiguer

Aquí os presento a algunos miembros especiales de la Tertulia Cinematográfica Perdiguer.

Ramón Perdiguer
Es el Fundador y el que da nombre a la Tertulia. A sus 82 años conserva una prodigiosa memoria y es poseedor de enciclopédicos saberes cinematográficos. Ama a Greta Garbo y Jean Arthur. Rastrea películas en insólitos lugares. La Tertulia se celebra en su casa, "Bodegas Perdiguer". Además es una bellísima persona.

Jaime Esaín
El que maneja la "campanilla" e indica el turno de cada cual. Crítico de Arte. Amante de la Pintura, además del Cine. De la misma edad que don Ramón, con el que también coincide en ser más bueno que el pan a pesar de su duro cometido y su serio aspecto.

Pepe Laporta
El Secretario y hombre para todo de la Tertulia, a la que ama tanto como si fuera una hija (es un decir). Junto a Juan Carlos (Ajenjo, no Su Majestad) expone sus gustos y opiniones en esto del cine en la radio. Organizador nato es, como no, un alma bendita. Imprescindible.

Juan Carlos Ajenjo
De La Almunia de Doña Godina y "alma mater" del Festival que allí se celebra, aunque no lo diga. Habla por la radio de cine junto a Pepe El Secretario. Desatado fan de Ben Hur, Los diez mandamientos y del cine clásico americano. No se enfada nunca. Otro santo varón, claro.

Fernando Gracia
Crítico de Heraldo de Aragón, de ZTV, de radio, presentador de incontables eventos cinematográficos, actor de teatro, Amigo del Libro, y no sé cuántas cosas más. Poseedor de una bella y potente voz, sus intervenciones "tertulianas" son siempre seguidas con la máxima atención. La seriedad en la argumentación como divisa. Y la tolerancia, claro.

Manolo Moreno
El movimiento cineclubista zaragozano de los 50 le debe muchísimo. Deuda que, pienso, está lejos de ser saldada. En la Tertulia escucha con infinita paciencia opiniones que me parece difieren de las suyas. Pero guarda silencio y es una lástima. Persona cordial, educada y buena. Algunos deberíamos aprender de sus exquisitos modales.

Emiliano Puértolas
Gran amigo mío desde hace más de 40 años y el hombre que me llevó a la Tertulia con algunas reticencias. Y también, seguramente, el que más sabe y entiende el cine en Zaragoza. No exagero, palabra. Sus brillantes intervenciones eran siempre esperadas con inusitada expectación. Pero un buen día dejó de hablar, a saber porqué. Y la Tertulia ya no ha sido lo mismo. Que pena. Esperemos que alguna vez retome la voz y la palabra.

Roberto Sánchez
Crítico cinematográfico de la SER dotado de otra voz portentosa. Doctor en Historia del Arte. Persona fundamental en los eventos que tienen que ver con el cine, tanto en Zaragoza como en Aragón. Opina –para algo es uno de los pocos izquierdistas de la Tertulia– que toda película está ideologizada, lo cual me permito compartir. Acude a las veladas del sábado de forma intermitente. Qué le vamos a hacer.

Isabel Yeste
La mujer guapa y brava de la Tertulia. Profesora universitaria. Sabe de todo: Historia, Arquitectura (conoce insólitos rincones de Zaragoza) y... cine. Le encanta polemizar cuando descubre cualquier error de Dirección Artística en la película que sea. Debido a sus obligaciones profesionales y privadas suele llegar un poco tarde los sábados tertulianos, y más desde que el horario se adelantó a las 17:30, hora un tanto temprana la verdad. Canta "sus verdades" al lucero del alba. Un lujo.

Rafael Alarcón
Padre de Toni Alarcón y de profesión provocador. ¿Qué sería de la Tertulia sin él? Siempre cargado de aragonesa retranca y de sentido del humor picante. Se dedica –entre otras cosas– a elogiar desmesuradamente el cine palomitero, aún a sabiendas de que la calidad de las películas que con tanto ardor defiende es cuanto menos discutible. Erotómano, gritón, divertido... y con un corazón de oro. Que se lo digan a su retoño que no suele compartir gustos cinematográficos con su progenitor. Indispensable.

El Grupo Chipre
No supone escisión alguna de la Tertulia Perdiguer. No fastidiemos. Se trata de unos cuantos miembros ya retratados: Agustín Raluy, Fernando Solsona, Luis Gil, Iván Villarmea, Oswaldo Somolinos, Toni Alarcón, Mónica Gorenberg y el que suscribe. Se reúnen los lunes en la Cafetería Chipre (de ahí su nombre) y discuten de cine y se intercambian películas. Eso es todo. Aportan no poca sal y pimienta los sábados tertulianos.

Y ya no sigo más, porque este texto resultaria interminable. Así que pido humildemente perdón a tantos y tantas que no he citado. Os abrazo.

La foto que ilustra este post ya tiene unos cuantos años y en la misma aparecen algunos miembros que ya no están entre nosotros (los añorados Celio Val y Alberto Sánchez).

lunes, 7 de diciembre de 2009

La Tertulia Cinematográfica Perdiguer

La Tertulia Cinematográfica Perdiguer nació en el mes de febrero de 1996, asistiendo trece personas, que con el paso del tiempo se han convertido en más de cuarenta. Mi llegada a la misma tuvo lugar hace ya unos cuantos años –soy incapaz de recordar la fecha, mi memoria anda ya algo deteriorada– y fue más bien explosiva. Así que no soy, ni de lejos, uno de sus miembros fundadores.

Mi gran amigo Emiliano Puértolas me había hablado de ella con frecuencia, pero no me recomendaba mi integración en la misma porque me decía que allí se defendía un cine que no cuadraba con mis afinidades electivas. Tenía razón porque lo que gustaba –y nada ha cambiado– era el cine americano. El de antes y el de ahora. Y yo, que he sido un gran admirador del cine clásico USA con algunas reservas, no soporto apenas las pelis yanquis contemporánes. Sean de superhéroes o de moñacos tipo Pixar. Tan solo algun film "indi" me complace y, si exceptúo a Clint Eastwood y Woody Allen, los nombres que entusiasman a Cahiers du cinéma, Dirigido por, etc. me resultan más bien mediocres. Por el contrario, el cine europeo, el asiático y el cine "de autor" (¡horror!, el que quiera mensajes que vaya a la Western Union, como escribían en la afortunadamente fenecida hace muchos años Film Ideal).

Recuerdo mi entrada al ruedo Perdiguer como más bien desopilante. De entrada a don Ramón le puse por apellido Mercader en vez de Perdiguer, con lo que travestí al buen hombre en el asesino de Trotsky. ¡¡¡Olé tus...!!! Luego continúe diciendo que el día anterior había llegado a Zaragoza desde Burdeos y que me había quedado a ver en el programa de Garci (¡Qué grande es el cine!) La ventana indiscreta de sir Alfred Hitchcock doblada (¡horror! ¡terror! ¡furor!) por enésima vez y que no había manera, que seguía pensando que era una de las peores películas que jamás se perpetraron. A lo que un señor mayor pero enérgico le hizo soltar una exclamación: "¡¡¡por Dios, lo que hay que oír!!!" Cuando salí no me dieron orejas ni vuelta al ruedo, creo que muy educadamente guardaron "silencio" y no me pitaron ni abroncaron.

Desde entonces han pasado unos cuantos años y he seguido, erre que erre, armando grescas. Me he peleado con alguno –sin golpes ni sangre, por favor-, me han dicho "en petit comité" que lo mío eran soflamas y mítines. Pero una vez me aplaudieron por defender con uñas y dientes el hecho, para mí incontrovertible, de que el cine era un ARTE y el que identificaba a todo un siglo: el pasado XX. Y he disfrutado, y disfruto, una barbaridad. Amén de que hecho grandes amigos allí y, espero, ningún enemigo.

La Tertulia Perdiguer es única. ¡¡¡VIVA LA TERTULIA PERDIGUER!!!

sábado, 5 de diciembre de 2009

Las mejores películas de la Historia del Cine según la Tertulia Cinematográfica Perdiguer

Estos son los resultados de la votación de las mejores películas de la Historia del Cine para algunos miembros de la Tertulia Cinematográfica Perdiguer.

3 votos
-Cantando bajo la lluvia (Stanley Donen y Gene Kelly)

2 votos
-Ciudadano Kane (Orson Welles)
-West Side Story (Robert Wise)
-Lo que el viento se llevó (Victor Fleming y otros)
-Psicosis (Alfred Hitchcock)
-Ben Hur (William Wyler)

1 voto
-El Gatopardo (Luchino Visconti)
-Plácido (Luis García Berlanga)
-La diligencia (John Ford)
-King Kong (Ernest Schoedsack y Merian C. Cooper)
-Centauros del desierto (John Ford)
-Lolita (Stanley Kubrick)
-Trilogía El Padrino (Francis Ford Coppola)
-Taxi Driver (Martin Scorsese)
-Corazón salvaje (David Lynch)
-Philadelphia (Jonathan Demme)
-Amanecer (F.W. Murnau)
-La kermesse heróica (Jacques Feyder)
-Angel (Ernst Lubitsch)
-Medianoche (Mitchell Leisen)
-Los diez mandamientos (Cecil B. de Mille)
-2001, una odisea del espacio (Stanley Kubrick)
-¡Qué verde era mi valle! (John Ford)
-Espartaco (Stanley Kubrick)
-Mentirosilla (Norman Taurog)
-Bola de fuego (Howard Hawks)
-¡Avanti! (Billy Wilder)
-Enamorarse (Ulu Grosbard)
-Los puentes de Madison (Clint Eastwood)
-Casablanca (Michael Curtiz)
-El tercer hombre (Carol Reed)
-El hombre que mató a Liberty Valance (John Ford)


And the Perdiguer Oscar goes to...
CANTANDO BAJO LA LLUVIA (Singin' in the Rain, Stanley Donen y Gene Kelly, 1952)

Y el director más votado es...
JOHN FORD

¡¡¡VIVA EL CINE!!!

viernes, 4 de diciembre de 2009

Las 5 mejores películas de la Historia del cine para algunos miembros de la Tertulia Cinematográfica Perdiguer

Si hace unas semanas eran los miembros del Grupo Chipre quienes elegían sus 5 mejores películas de la Historia del Cine, ahora son algunos componentes de la Tertulia Cinematográfica Perdiguer quienes lo hacen. He aquí los resultados.

Fernando Gracia
-Ciudadano Kane (Orson Welles)
-El Gatopardo (Luchino Visconti)
-West Side Story (Robert Wise)
-Plácido (Luis G. Berlanga)
-La diligencia (John Ford)

Rafael Castillejo
-King Kong (Ernest Schoedsack y Merian C. Cooper)
-Centauros del desierto (John Ford)
-Lo que el viento se llevó (Victor Fleming y otros)
-Psicosis (Alfred Hitchcock)
-Doctor Zhivago (David Lean)

Luis Ezpeleta
-Lolita (Stanley Kubrick)
-Trilogía El Padrino (Francis Ford Coppola)
-Taxi Driver (Martin Scorsese)
-Corazón salvaje (David Lynch)
-Philadelphia (Jonathan Demme)

Ramón Perdiguer
-Amanecer (F.W. Murnau)
-Cantando bajo la lluvia (Stanley Donen y Gene Kelly)
-La kermesse heroica (Jacques Feyder)
-Angel (Ernst Lubitsch)
-Medianoche (Mitchell Leisen)

Juan Carlos Ajenjo
-Ben Hur (William Wyler)
-Los diez mandamientos (Cecil B. De Mille)
-Ciudadano Kane (Orson Welles)
-2001, una odisea del espacio (Stanley Kubrick)
-¡Qué verde era mi valle! (John Ford)

Pepe Laporta
-Ben Hur (William Wyler)
-Espartaco (Stanley Kubrick)
-Cantando bajo la lluvia (Stanley Donen y Gene Kelly)
-West Side Story (Robert Wise)
-Psicosis (Alfred Hitchcock)

Santiago García Calvo
-Mentirosilla (Norman Taurog)
-Bola de fuego (Howard Hawks)
-Avanti (Billy Wilder)
-Enamorarse (Ulu Grosbard)
-Los puentes de Madison (Clint Eastwood)

Rafael Alarcón
-Casablanca (Michael Curtiz)
-El tercer hombre (Carol Reed)
-El hombre que mató a Liberty Valance (John Ford)
-Cantando bajo la lluvia (Stanley Donen y Gene Kelly)
-Lo que el viento se llevó (Victor Fleming y otros)

jueves, 3 de diciembre de 2009

Los 50 mejores directores de la Historia del Cine según el Grupo Chipre

6 votos
1.-Ingmar Bergman

5 votos
2.-John Ford

4 votos
3.-Yasujiro Ozu
4.-Luis Buñuel

3 votos
5.-Luchino Visconti
6.-Satyajit Ray
7.-Charles Chaplin
8.-Fritz Lang
9.-Ernst Lubitsch
10.-Orson Welles

2 votos
11.-Kenji Mizoguchi
12.-S.M. Eisenstein
13.-F.W. Murnau
14.-Michelangelo Antonioni
15.-Akira Kurosawa
16.-Alfred Hitchcock
17.-Clint Eastwood
18.-Francis Ford Coppola

1 voto
19.-Marcel Carné
20.-Anthony Mann
21.-Bela Tarr
22.-Joris Ivens
23.-Carl Th. Dreyer
24.-Jean-Luc Godard (1)
25.-Stanley Kubrick
26.-Jean Renoir
27.-Martin Scorsese
28.-Howard Hawks
29.-Buster Keaton
30.-Hou Hsiao Hsien
31.-Manoel de Oliveira
32.-Robert Bresson
33.-Roberto Rossellini
34.-Federico Fellini
35.-Billy Wilder
36.-William Wyler
37.-Max Ophüls
38.-Erich von Stroheim
39.-Victor Sjöström
40.-Vsevolod Pudovkin
41.-David Lean
42.-Joseph Leo Mankiewicz
43.-John Huston
44.-Masaki Kobayashi
45.-Luis García Berlanga
46.-François Truffaut

Los 4 restantes hasta completar los 50 están extraídos del cánon de Susan Sontag, del libro Cineastas de Georges Sadoul y de mi propio "voto de calidad" como responsable de este blog, opciones evidentemente discutibles.

47.-Mikio Naruse
48.-Aleksandr Dovjenko
49.-King Vidor
50.-Andrei Tarkovski

Asimismo, me parece adecuado hacer una mención especial a Alain Resnais, Josef von Sternberg, Serguei Paradjanov y Aleksandr Sokurov, cineastas importantes que merecerían estar en la lista.


Notas

(1) Pese a ser la bestia negra de este humilde blogger, prevalece la democracia y ahí queda apuntado con sus nada menos que dos votos.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Los diez mejores directores de la Historia del Cine según el Grupo Chipre

Los diez mejores directores de la Historia del Cine para cada uno de los miembros del Grupo Chipre.

Luis Gil
-John Ford
-Luchino Visconti
-Ingmar Bergman
-Alfred Hitchcock
-Luis Buñuel
-Satyajit Ray
-Orson Welles
-Kenji Mizoguchi
-Anthony Mann
-Marcel Carné

Mónica Gorenberg
-Serguei Einsestein
-Orson Welles
-Michelangelo Antonioni
-Bela Tarr
-Charles Chaplin
-Ingmar Bergman
-Joris Ivens
-John Ford
-Ernst Lubitsch
-Fritz Lang - F.W. Murnau

Iván Villarmea
-Michelangelo Antonioni
-Ingmar Bergman
-Luis Buñuel
-Carl Theodor Dreyer
-Jean-Luc Godard
-Stanley Kubrick
-Akira Kurosawa
-Fritz Lang
-Jean Renoir
-Martin Scorsese

Fernando Solsona
-John Ford
-Yasujiro Ozu
-Fiedrich Wilhelm Murnau
-Alfred Hitchcock
-Luis Buñuel
-Ernst Lubitsch
-Orson Welles
-Howard Hawks
-Satyajit Ray
-Fritz Lang

Oswaldo Somolinos
-John Ford
-Clint Eastwood
-Ingmar Bergman
-Francois Truffaut
-Francis Ford Coppola
-Luchino Visconti
-Satyajit Ray
-Buster Keaton
-Akira Kurosawa
-Hou Hsiao Hsien

Agustín Raluy
-Ingmar Bergman
-Charles Chaplin
-Francis Ford Coppola
-Clint Eastwood
-Federico Fellini
-John Ford
-Yasujiro Ozu
-Orson Welles
-Billy Wilder
-William Wyler

Toni Alarcón
-Kenji Mizoguchi
-Max Ophüls
-Erich von Stroheim
-Victor Sjöström
-Vsevolod Pudovkin
-David Lean
-Luis García Berlanga
-Joseph Leo Mankiewicz
-Masaki Kobayashi
-John Huston

Luis Betrán
-S.M. Eisenstein
-Charles Chaplin
-Yasujiro Ozu
-Ingmar Bergman
-Luchino Visconti
-Luis Buñuel
-Manoel de Oliveira
-Satyajit Ray
-Robert Bresson
-Roberto Rossellini

jueves, 26 de noviembre de 2009

Películas estrenadas en Zaragoza en 1964: Rebelde sin causa

Rebelde sin causa (Rebel Without a Cause, 1955), de Nicholas Ray

Estrenada en el cine Palafox


Rebelde sin causa es, por supuesto, una película de "problemas" en la tradición de la Warner, y sus antecedentes pueden remontarse a las historias de los "Dead End Kids", a Ángeles con caras sucias (Angels with Dirty Faces, Michael Curtiz, 1938) y Dead End (William Wyler, 1937), y a los dramas sociales de los 40 y los 50. Comparada con "thrillers" como El demonio de las armas (Gun Crazy, Joseph H. Lewis, 1949), por ejemplo, Rebelde sin causa brilla con luz propia como la historia "realista", pero fuertemente romántica que en el fondo es. Tanto Nicholas Ray como el guionista Stewart Stern hicieron todo lo que pudieron para introducir un cierto tono documental y de denuncia dentro de los parámetros de la producción pulida y acabada de serie A, exigidos por la Warner.

Ray y Stern se pasaron semanas y semanas entrevistando a dirigentes de bandas juveniles y funcionarios y policías encargados de tratar con los jóvenes. Asistieron a numerosos juicios a delincuentes juveniles y hablaron con reputados criminólogos, incluyendo uno que había sido el psiquiatra-jefe durante los famosos juicios de Nuremberg (1).

Rebelde sin causa se divide claramente en los cinco actos de la tragedia griega: primero, exposición del conflicto entre los padres y los hijos; acto segundo en el que Jim (Dean) se hace amigo de Plato (Sal Mineo) y sufre las burlas de Buzz (Corey Allen); acto tercero que incluye la célebre carrera de coches con sus nefastas consecuencias; acto cuarto en el que Jim y Judy (Nathalie Wood) disfrutan de una paz transitoria y comparten su amor con Plato; y acto quinto y último que supone el trágico final cuyo impacto queda grabado en en los sollozos de Jim. Tal como estipulaba Aristóteles, toda la acción transcurre en 24 horas.

Con una narrativa tan densa y comprimida, la película podía haberse convertido en un melodrama lleno de histeria y sentimentalismo barato; pero incluso en la escena fuertemente emocional de la pelea doméstica, no se permite nunca al público que adopte una perspectiva "objetiva" y distanciada. Tal y como exclama Jim "estamos todos implicados". La dirección de un Ray en su mejor momento controla admirablemente los distintos elementos. En esta escena la cámara comienza con un brillante plano invertido en las escaleras, tomado desde el punto de vista de Jim. Luego la discusión padre-hijo se traslada primero a la habitación de Jim y vuelve luego a las escaleras para lograr un mayor impacto dramático. Ray intercala además picados y contrapicados, asi como planos inclinados con el fin de romper la perspectiva que el espectador considera normalmente como privilegio suyo. Se trata de una puesta en escena audaz y arriesgada -e inédita en Ray antes y después- en una película en la que abundan los "tours de force" como la carrera de automóviles y las escenas en el planetarium, en ambos casos secuencias rodadas bajo la iluminación artificial y amenazadora del falso cosmos o los faros de coches en círculo.

Pero el verdadero autor de Rebelde sin causa pudo ser James Dean, que "redirige la película" en virtud de su sola presencia. Si se considera que la compleja experiencia de "leer" una película nace de la mirada constantemente intercambiada entre el espectador y los actores que se hallan en el cuadro, las cualidades únicas de Dean como actor (especialmente en este caso en el que se compenetró a la perfección con Nicholas Ray (2), cosa que no le sucedió ni con Elia Kazan ni con George Stevens) permiten que su mirada, con sus características pausas, guiños, oriente continuamente al espectador, provocando la desorientación de la mirada de éste, ante la incapacidad del actor para estarse quieto y su continua movilidad dentro del alargado encuadre del Cinemascope. En resumen, quién nos dice a donde tenemos que mirar y en que tenemos que fijarnos es fundamentalmente James Dean, y en eso consiste esencialmente la labor de dirección cinematográfica.

Rebelde sin causa se estrenó en España con nueve años de retraso. Hecho sorprendente porque el candor y la ingenuidad de la película no parecían un "casus belli" para la censura franquista. Tampoco considero a los miembros de tan tremenda inquisición capaces de adivinar el evidente amor homosexual de Sal Mineo hacia James Dean. Sería, digo yo, porque estos jóvenes se enfrentaban con sus padres o eran abandonados por ellos. Y como decía una de las leyes del franquismo (no me acuerdo de cuál ni me importa lo más mínimo), la sociedad española debía articularse sobre tres pilares: la familia, el municipio y el sindicato.

Esta es una película que he visto varias veces y mis relaciones con ella han pasado sucesivamente del odio al amor con bastante ligereza. La última vez fue hace poco menos que un año. Me pareció lo mejor de Ray con diferencia. Un excelente y potente melodrama tan "demodé" como efectivo. Y, ciertamente, sin Dean y su inmarcesible modernidad la película no sería nada.


Notas

(1) Declaraciones no muy creíbles de Nicholas Ray a la fugacísima revista Contracampo.

(2) Nicholas Ray, "el cineasta bienamado" según Jean-Luc Godard (frase tan cursi e idiota como aquella de "un travelling es cuestión de moral", del mismo bufón, por supuesto), tuvo sus señas autorales justamente en aquellas películas de jóvenes difíciles y rebeldes con o sin causa. Recuérdese They Live by Night (1947), Llamad a cualquier puerta (Knock on Any Door, 1948) o Busca tu refugio (Run for Corver, 1954). Películas todas ellas que precedieron a Rebelde sin causa y contaron con un handicap insuperable: ni Farley Granger ni John Derek tuvieron carisma alguno, además de ser actores de redundante incompetencia. Si añadimos la desaforada Johnny Guitar (1953), siempre oscilando entre lo sublime y lo ridículo, completaremos el núcleo que hace de Nicholas Ray un autor (a veces) y un notable cineasta.

Todo lo demás que se escribió, y se escribe, sobre él en Cahiers du Cinéma y sus varias sucursales no pasa de configurar el hecho de que lo peor de cineastas como Hitchcock, Hawks o el propio Ray no son sus películas (que hubo de todo en sus filmografías respectivas) sino las paridas de su legión de fans. Claros antecesores de los cinéfilos jóvenes y no tan jóvenes de la aldea global. Todo lo que venga de Hollywood es bueno, incluso el cine palomitero. Que horror.