jueves, 27 de febrero de 2014

DOSSIER CHARLES CHAPLIN I


Charles Chaplin es el clown universal. Y bastante más que eso. Su figura es reconocida y su cine inmediatamente comprendido por cientos de millones de personas de todas las razas y continentes. Su nombre, su fama, se han mantenido incólumes desde antes de la Primera Guarra Mundial hasta nuestros días. Obvio: es inmortal. Se cumplen 100 años de la primera aparición de Charlot.  Importa poco; el que sí y mucho es Charles Chaplin. Probablemente el mayor genio de la Historia del Cine y, sin duda, uno de los imprescindibles y esenciales cineastas. Hubo en tiempo – tan pasado como caduco – en el que se le comparó e incluso de le minimizó en absurda equivalencia con Buster Keaton. Y en ello coincidieron “Cahiers du cinéma” y  “Positif”. En “Film Ideal” se decantaron por Keaton, en Nuestro Cine propusieron un empate.  Con todos mis respetos - y admiración -  para el gran creador de “El maquinista de la general”,  me viene a la memoria aquella venenosa pócima que Maria Callas recetó a su presunta rival Renata Tebaldi: “yo soy el champán y ella es la gaseosa”. En su vejez se les vio juntos en una memorable secuencia de “Candilejas” (Limelight, 1952). Keaton resucitaba lo mejor de su arte….. pero la película era de Chaplin.

CHARLES CHAPLIN


Parte de la magia y del misterio de Chaplin se derivan del hecho de que consiguiese elevarse hasta un pináculo sin precedentes de popularidad, partiendo de los orígenes más humildes y menos prometedores que imaginar quepa. Nació el 16 de abril de 1989, en East Line, Walworth. Londres, según declaró él mismo. No obstante, una cierta incertidumbre ha rodeado siempre su lugar de nacimiento: no existe ningún certificado que testifique donde nació, y los agentes de publicidad situaron el acontecimiento en distintos lugares. De hecho, al principio de su carrera, Chaplin afirmó que había nacido en Fontaineableau, Francia (¿¿¿). Lo que es innegable es que pasó los primeros años de su vida en el sur de Londres, en el barrio de Kennington, en el que vivían numerosos actores de “music hall” de la era victoriana. Charles Chaplin padre era un cantante de este género, cuyo retrato aparece en algunos cancioneros ilustrados de la época. Hasta que el alcoholismo (la enfermedad profesional de quienes se dedicaban al citado “music hall”……….y pocos años después al cine; las drogas llegarían mucho más tarde) se apoderó de él. Parece que tuvo bastante éxito y que su familia vivía razonablemente bien cuando nació Charlie. Sin embargo, al cabo de un año o dos de la mágica fecha, sus padres se separaron. El progenitor murió cuando el hijo tenía solo 12 años, y la señora Chaplin, que actuaba también en revistillas sin éxito alguno, tuvo que criar a Charles y a su hermano mayor Sidney ella sola. Según la autobiografía de Chaplin, padecieron períodos de extrema miseria e incluso hambre. Cuando la señora Chaplin sucumbió a las tensiones y perdió la razón, los dos niños tuvieron que pasar largos períodos en orfelinatos y otras instituciones de similar jaez.


Chaplin parecía predestinado a dedicarse al espectáculo. Afirmó que su primera aparición ante el público tuvo lugar a la edad de 5 años, cuando salió al escenario del teatro Aldershot Canteen para sustituir a su madre que se había quedado repentinamente sin voz. A los 8 años entró a formar parte de los Chicos de Lancashire de Jackson, una de las troupes juveniles más populares en aquellos momentos. Posteriormente obtuvo críticas favorables como actor infantil en el teatro “serio”, e interpretó el papel de Billy en “Sherlock Holmes”, tanto en el West End londinense como en giras de provincias. Mientras tanto Sidney Chaplin se había convertido en una de las máximas estrellas  de la troupe cómica de Fred Karno. Éste, que había sido anteriormente acróbata, creó lo que él mismo denominó  “Fábrica de Diversión” en Camberwell Road, Londres. En ella formaba y hacía ensayar a compañías de “sketches” de risa que, durante muchos años, constituyeron la escuela de comicidad más rica y creativa del music-hall británico. Sidney Chaplin convenció a Karno para que contratase a su hermano para un “sketch” titulado “The Football Match”. Al cabo de un par de años Charles Chaplin había devenido en un cómico destacado y la estrella de las compañías que Karno envíó a Estados Unidos de gira en 1910-11 y 1912-13.


Durante la segunda de estas giras, la Keystone de Mack Sennett le ofreció un contrato por un año. Aunque vacilante decidió aceptarlo debido a que el sueldo de 150 dólares duplicaba al que le pagaba Karno, y se unió a Sennett en California. Al principio Chaplin se sintió incómodo en el nuevo medio. Le trastornaba el caos reinante en el estudio de Sennett, y los actores cómicos de éste  encontraron su estilo mucho más sutil y refinado que el “slaspstick” que ellos practicaban y además extremadamente lento. Chaplin no se llevaba demasiado bien  con su primer director, Henry Lehrman, y se resintió además de tener que adaptarse y seguir las directrices fijadas por su joven, bella y experimentada “partenaire”, la consumada actriz cómica Mabel Normand. 

 
Su primera película, Charlot periodista (Making a living) en la que aparecía vestido como un dandy de elegancia dudosa fue mediocre. Para la segunda, titulada carreras sofocantes (Kid auto races at Venise, 1914) que no era de hecho sino una improvisación de cinco minutos, adoptó ya el vestuario con el que se haría famoso. Según la leyenda, estaba compuesto por prendas de vestir  que le pidió prestadas  a otros compañeros de Sennett: los gigantescos pantalones del gran Fatty Arbuckle, la pequeña chaqueta de Charles Avery, un sombrero hongo que pertenecía al suegro de Arbuckle, las botas de Ford Sterling – tan grandes que se las tenía que poner en los pies que no correspondían – y el bigote de Mack Swain drásticamente recortado. Posteriormente Chaplin escribió: “No me plantee crear un personaje. Pero desde el momento en que me vestí de esa manera, las ropas y el maquillaje me hicieron sentir que lo era. Comencé a conocerle mejor y, cuando me puse delante de las cámaras había comenzado ya a tener una existencia propia”.


A lo largo de los 22 años siguientes, el personaje fue desarrollado y perfeccionado. El protagonista de obras tan maestras como “Luces de la ciudad” (1931) o “Tiempos modernos” (1936) es infinitamente más complejo que el vagabundo de los primeros cortos “slapstick” rodados para Mack Sennett, que casi se limitaba a doblar vertiginosamente las esquinas sujetándose el sombrero con una mano, mientras era perseguido  por los famosos policías de la Keystone. Y también a hacer frente con sus sucias mañas a iracundos gigantones bigotudos. Pero los rasgos generales del personaje: la gama de emociones que van desde la dureza y la insensibilidad hasta el sentimentalismo más exacerbado, la de sus acciones, que oscilan entre el desprendimiento y la nobleza y la mayor de las ruindades, su resistencia a las adversidades, etc., aparecieron muy pronto y, ya claramente definidos. Chaplin se pasó todo 1914 en la Keystone  donde aprendió en oficio y rodó en total 35 películas. A partir de la doceava, “Charlot camarero” (Caught in a cabinet), comenzó a participar en la dirección: y, a partir, de la veintena las dirigió él solo. Vistas a día de hoy, esas películas resultan bastante toscas y primitivas. En sus tramas abundan los dentistas, los policías, los maridos celosos, los choque de automóviles, los lagos en los que se caen los personajes, los coqueteos ilícitos, los resbalones, los golpes y las carreras. Sin embargo, ya en un título como “Charlot conserje”, Chaplin empezó a intentar a alcanzar una mayor sutileza tanto en calidad de narrador como de actor.


Prosiguió su intento en la Essanay, la compañía a la que Chaplin se unió en enero de 1915, en el primero de una serie de cambios de empresa con los que conseguiría elevar espectacularmente sus honorarios. Al principio Chaplin no se sintió feliz en los estudios Essanay de Chicago, aunque realizó un espléndido corto sobre la industria del cine : “Charlot cambia de oficio” (His new job, 1915). Cuando se trasladó a los estudios de la compañía en la Costa Oeste se llevó consigo  a un nuevo director de fotografía, Roland Totheroh, quién habría de trabajar con él durante los 30 años siguientes. En Niles, California, Chaplin comenzó a formar una “compañía estable” en torno suyo, y su descubrimiento más importante fue Edna Purviance, una bella mecanógrafa sin experiencia cinematográfica previa. Habría de ser su “partenaire ideal” durante los ocho años siguientes; y a diferencia de Mabel Normand, fue una actriz femenina y cálida. Probablemente la responsable del creciente romanticismo perceptible en la obra de Chaplin de éste período, y que resultó evidente en dos de las primeras películas rodadas por Chaplin para la Essanay: “Charlot vagabunbdo” (The tramp) y “Charlot portero de banco” (The bank), ambas de 1815. 


Al mismo tiempo, Chaplin se estaba haciendo cada vez más ambicioso, dedicando más tiempo a la labor de localización y al rodaje de sus películas. Para “Charlot marinero” (Shangaied, 1915) hizo incluso explosionar una pequeña goleta con el fin de lograr un final espectacular. En su última película Esanay, “Charlot licenciado de presidio” (Police, 1916), introdujo una cierta ironía social que anunciaba ya la de “El chico” (The kid, 1921) y “El peregrino” (1923). Las obras maestras de la Mutual estaban a la vuelta de la esquina.

Luis Betrán

Este texto tan solo ha consultado las “Memorias” de Charles Chaplin.

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