domingo, 3 de enero de 2010

Cine en la Universidad 2009 I

Gran cine en la Universidad
Como todos los años el Aula de Cine de la Universidad de Zaragoza (y en 2009 en el mismísimo Paraninfo) se han programado los habituales ciclos preparados por el infatigable Toni Alarcón, máximo valedor en estos momentos del cine en circuitos alternativos de Zaragoza, y a quién debo un post especial en Vergerus ya que sin su ayuda no existiría. Me limito a describir lo que más me interesó en 2009, no sin dejar de lamentar que las proyecciones ya no se lleven a cabo en la Sala María Moliner, lugar donde veíamos el cine mucho mejor que en el citado Paraninfo.


1) Ciclo de cine filipino contemporáneo
El gran cine asiático llega a las pantallas de Zaragoza con cuentagotas, como el europeo. Aquí, y en infinitas ciudades del universo mundo, no llega más que cine del Imperio (con aportaciones del producto nacional), que es lo que más se oferta y se demanda. Lástima que Hollywood no esté viviendo precisamente los mejores años de su procelosa historia. Pero nada podemos hacer contra este estado de cosas. El que manda manda y a mi ya comienza a extrañarme que en sus múltiples colonias -como España- no celebremos el Día de Acción de Gracias con pavo incluído. Ya llevamos años conmemorando Halloween y seguimos con los Reyes Magos y el Día de Todos los Santos. Seremos antiguos. A ver si el Tio Sam se enfada y prepara "Avatar 2".

Toni nos ha mostrado ya desde el cine indio de Bollywood hasta el que hacen en Tailandia, pasando por Japón, China o Corea del Sur. En 2009 le tocó el cine filipino que, en los últimos años, parece ser la vanguardia de Oriente. En principio yo solo había oído hablar de Lino Brocka (1939-1991), presencia habitual en los festivales finematográficos de los 70 y los 80. Pero ha surgido una nueva ola que rueda con intensidad, urgencia, empleando frecuentemente la cámara al hombro y con propuestas radicales en ocasiones no bien digeridas por todo el público. Encontramos así a directores como Lav Diaz (1958), Jeffrey Jeturian (1959), Brillante Mendoza (1960), Auraeus Solito (1969), Khvan de la Cruz (1973), Adolfo Alix Jr. (1978) o Raya Martin (1984). Persiste la temática homosexual, presente en Mendoza en ocasiones, sin duda el cineasta filipino más consagrado y uno de los verdaderamente grandes del actual cine asiático. Por otro lado los hay con intenciones más vanguardistas y experimentales, sobre todo el jovencísimo Martin, que realizó su primer largo con apenas veinte años, y Diaz (1), quien ha llevado a cabo filmes con una duración de hasta nueves horas (ver Cinegoza, http://cinegoza.blogspot.com/2009/04/ciclo-cine-filipino-conteamporaneo-en.html).

El masajista (Masahista, 2005) de Brillante Mendoza
Acaso no la mejor película que he visto de este gran director -Tirador (2007), Foster Child (2008), Service (2008)...- pero buen exponente del universo miserabilista, algo escatológico, sin redenciones posibles de este cronista de una Manila abigarrada y poco cordial. Aquí se añade el componente homosexual menos presente en el resto de las pelis que conozo del brillante Brillante. Aguardamos Kitanay con expectación, ¿dónde?

La recaudadora de apuestas (Kubradur, 2006) de Jeffrey Jeturian
Magnífica película neorrealista con la gran Gina Parreño de protagonista, suerte de Anna Magnani tagala salvando considerables distancias (de peso incluídas). En mi opinión, lo mejor de este ciclo. Además aprendimos la singular manera de apostar en Filipinas y que 1, 2, 3,... se dice en español y a partir de 100 en inglés. Curiosos restos de colianialismos pasados. Jeturian se distancia del dramatismo intrínseco a la historia con un tono que roza la comedia en ocasiones y con un pulso narrativo de primer orden. "Mamma Roma" en Manila (sin Bach).

Autohystoria (2007), de Raya Martin
Mira que Toni es atrevido. Ya avisó en su presentación de esta experimental película que comprendería perfectamente a los que abandonasen la sala. Eso se llama "seny" que dicen los catalanes. La cosa no fue para menos en tanto que la peli del vanguardista Raya Martin consta de unos 3 o cuatro planos secuencia, carece de díálogos, es en blanco negro más bien suciete y no cuenta absolutamente nada. Toni afirma, y yo estoy de acuerdo, que es el espectador el que tiene que poner por su cuenta la historia como bien indica el título. En estas circunstancias, no caben términos medios. O te largas o te quedas y si haces lo segundo será por algo. Nuevamente estoy con Toni; Autohystoria me produce la misma extraña fascinación que, por ejemplo, Tropical Malady (2004) de Apichatpong Weerasethakul. Una experiencia sensorial a la que me adhiero.


2) Ciclo de cine rumano contemporáneo
Desde 4 meses, 3 semanas, 2 días (4 luni, 3 septimâni si 2 zile, Cristian Mungiu, 2007), galardonado con la Palma de Oro del Festival de Cannes o la Mejor Película en los Premios del Cine Europeo, ambos en 2007, y que incluso fue estrenada en Zaragoza, el cine rumano nos ha ido dejando perlas como, La muerte del señor Lazarescu (Moartea domnului Lazarescu, Cristi Puiu, 2005), California Dreamin’ (Nesfârsit, Cristian Nemescu, 2007) o 12:08 Al este de Bucarest (A fost sau na fost?, Corneliu Porumboiu, 2006). Y la cosa continúa, pudiéndose ya afirmar que esta cinematografía de escasísima producción, bajos presupuestos y apoyada -como no- desde Francia, es una de las más interesantes de Europa. Aunque esté destinada a ser lo que en Cahiers-España llaman acertadamente "cine invisible". Rumanía, como Filipinas, también tuvo su cineasta clásico habitual en los Festivales Cinematográficos de hace 20 años: Lucian Pintilie, al que se podría añadir Mircea Muresan del que nunca más se supo desde 1980 (ver Cinegoza, http://cinegoza.blogspot.com/2009/05/ciclo-cine-rumano-contemporaneo-en-el.html).

Del ciclo de la Universidad destacaría La mercancía y la pasta (2001) de Cristi Puiu, Filantrópica (2002) de Nae Caranfil, y Occidente (2002) de Cristian Mungiu, en tanto me decepcionó Niki y Flo (2003) de Lucian Pintilie. Ninguna de estas películas es sobresaliente, pero las tres primeras son muestras notables de un cine que habría de eclosionar a partir de 2005 con las obras anteriormente citadas. Respecto al film de Pintilie es una obra muy menor de un gran director al que conviene revisar urgentemente. Obviamente el gran cine rumano que hoy conocemos ha sido posible a partir de la caída del aberrante régimen dictatorial de Nicolae Ceaucescu, el Stalin de Rumania


Notas

(1) De Lav Díaz he podido ver sus elefantiásicas Dead in the Land of Encantos (2007) y Melancolía (2009). Ambas extraordinarias, cercanas a la obra maestra, pero rigurosamnte invisibles de no ser en dvd o vivir en París. Problemas de duración (sobre las 9 horas la primera, unas seis y pico la segunda).

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