martes, 21 de septiembre de 2010

Lunes al sol (A Jose Antonio Labordeta, y II)



Llega el lunes y ayer noche veo en el informativo de la TV1 a gente joven en la capilla ardiente de Labordeta (más de 50.000 personas). Me alegro y casi rectifico lo que escribí sobre la ignorancia juvenil en ciertos asuntos. Una chica con gafitas y aspecto de estudiosa dice: es a la única persona que hubiera votado. Yo no lo hice jamás pero gracias nena; vista la hedionda patulea de los políticos aragoneses incluidos los de Chunta Aragonesista que cuando cataron poder en el Ayuntamiento cambiaron rápidamente el mono de trabajo por trajes, camisas y corbatas de diseño. Siguiendo con esto tan sucio de la política, Labordeta tardó años en decidirse a presentarse como candidato. Veamos su itinerario.




1.-  Procedente del Grupo Andalán, Labordeta fue uno de los capolavoros del extinto PSA (Partido Socialista Aragonés). En las listas a las elecciones de 1977 figuraba en último lugar en la coalición PSA-PSP (Partido Socialista Popular al que por entonces estaba afiliado el que suscribe). Lo cierto es que el último mitin de las primeras elecciones democráticas fue el "nuestro". Duras negociaciones con Tierno Galván que detestaba a los partidos nacionalistas (lógico en un marxista), y al final logramos convencer al "viejo profesor" para que viniese a Zaragoza. Hubo que fletarle un helicóptero. La Plaza de Toros estaba abarrotada y el Presidente del PSP se empleó a fondo en un brillantísimo discurso de más de una hora, sin papel alguno, que enardeció las masas como era menester El finiquito con puño en alto fue con "La Internacionaal" y con las manos entrelazadas "El Canto a la Libertad". No sirvió de mucho, La coalición obtuvo seis diputados. Años más tarde - ya siendo el adorado Alcalde de la "Movida Madrileña" - en su libro de memorias "Cabos sueltos" Tierno Galván, con injusta y venenosa pluma se refirere al mencionado mitin escribiendo que al final le obligaron a "bailar y cantar la yenka".

2) Tras la extinción del PSA, Labordeta coqueteó con el PCE y luego con Izquierda Unida. Jamás con el P.A.R. porque él era rojo y republicano, no azul y ladrillero. Cuando surgió Chunta Aragonesista, a imitación del Bloque Nacionalista Galego. creyó ver allí su lugar en el sol. Y en efecto, fue bien utilizado por sus compañeros que sabían perfectamente que sin él eran poca cosa. Y así surgió el Diputado Labordeta que, junto a su programa televisivo, incrementó su popularidad a nivel nacional. Ya he escrito que yo no le voté nunca por una razón de peso. No se puede ser de izquierdas y nacionalista a la vez. La esencia de la izquierda es el internacionalismo y no está de más recordar que el "Manifiesto Comunista" termina con aquello de "proletarios del mundo entero uníos".




Me interesa mucho más el Labordeta cantautor. Musicalmente solía ser tan elemental como Raimon pero sus textos fueron, en verdad, hermosos. Era, fue, es un excelente poeta popular mucho más auténtico que su hermano Miguel y, en mi opinión, de mayor calidad. .Más dotado para el verso dramático o existencial que para el burlesco. A mi eso del "arremojate la tripa que ya viene la calor" o lo del "milagro de Lamberto fue antimperio romano, anduvo unas cuantas leguas con la cabeza en la mano" me incomoda porque detesto el baturrismo en cualquiera de sus manifestaciones. Tuvo una voz potente y recia de timbre más bien poco grato y una capacidad comunicativa excepcional. Con el paso de los años pasó de la guitarra y el taburete al grupo y al micrófono, con cable o inalámbrico, moviéndose con total soltura en un escenario. Estuve en más de 10 recitales suyos: recuerdo especialmente dos. Uno en un Colegio Mayor en el que homenajeo a su ídolo (y el mío) Jacques Brel sin cantar ni una sola canción del gigante belga. Otro en el teatro Principal en el que su interpretación sentida y de alto voltaje emocional de "Albada" me estremecieron y hasta me pareció que cantaba espléndidamente.

Toca despedir al artista y al hombre más querido de Aragón. La Televisión Española ha estado realmente generosa con él y podemos leer hoy que le va a dedicar un "especial". Es justo Labordeta si que era "Aragón". No se ni me importa si para bien o para regular. Yo admiro al gran poeta y considero que era el artista más importante que moraba en Zaragoza. Por cierto, jamás cantó en fabla.





Ya ves


que vamos avanzando

cumpliendo este camino

no lo sé

ya ves.

ya ves

que vamos recordando

creciendo hacia el ocaso

no lo sé

ya ves.

Ya ves

qué pálidas palabras

se pierden en la noche

sin hallar solución.

Ya ves

que hemos ido surgiendo

de inciertas duras voces

de desesperación.

Recuérdame

como un árbol batido

como un pájaro herido

como un hombre sin más;

recuérdame

como un verano ido

como un lobo cansino

como un hombre sin más.

Ya ves

que fuimos agrietando

los muros mantenidos

no lo sé

ya ves.

Ya ves

que estamos añorando

unos niños perdidos

no lo sé,

ya ves.

Ya ves

que voces diferentes

se cruzan en el alba

buscando la verdad.

Ya ves

que fuimos puente herido

de abrazos detenidos

por ver la libertad.

 
 
Somos


como esos viejos árboles

batidos por el viento

que azota desde el mar.

Hemos

perdido compañeros

paisajes y esperanzas

en nuestro caminar.

Vamos

hundiendo en las palabras

las huellas de los labios

para poder besar

tiempos

futuros y anhelados,

de manos contra manos

izando la igualdad.

Somos

como la humilde adoba

que cubre contra el tiempo

la sombra del hogar.

Hemos

perdido nuestra historia

canciones y caminos

en duro batallar.

Vamos

a echar nuevas raíces

por campos y veredas,

para poder andar

tiempos

que traigan en su entraña

esa gran utopía

que es la fraternidad.

Somos

igual que nuestra tierra

suaves como la arcilla

duros del roquedal.

Hemos

atravesado el tiempo

dejando en los secanos

nuestra lucha total.


(Texto y música: José Antonio Labordeta)

Luis Betrán.- ¡¡¡Viva la República¡¡¡,  ¡¡¡Viva el socialismo¡¡¡,  ¡¡¡Viva Labordeta¡¡¡

lunes, 20 de septiembre de 2010

Domingo, maldito domingo.- A J.A. Labordeta (I)




Me levanto ayer domingo y leo algún periódico vía Internet. Grandes titulares: ha muerto José Antonio Labordeta. No porque no esperase tan penosa noticia, dejo de emocionarme. De hecho estaba informado de que el desenlace de la enfermedad del poeta, cantante, escritor, exdiputado....era inminente. Desde hace casi dos meses Emilio Lacambra (pronto un post para referirme a los 70 años de historia de "Casa Emilio" referencia insoslayable de los que fue la izquierda aragonesa), me llamaba de vez en cuando para informarme del estado de salud del gran artista. Yo no cené nunca con él pero le conocí, naturalmente en "Casa Emilio". Tampoco mantuve amistad alguna, tan solo un breve saludo si le veía paseando por Zaragoza (era muy aficionado a caminar solo). Ahora se van a decir de su figura verdades y mentiras, elogios desmesurados, duelos y quebrantos. Me importan tan poco como todas las medallas, cruces, escapularios o galones que le han otorgado cuando se sabía que se moría sin remedio. Le copio aquello en el Congreso de los Diputados de ¡a la mierda, joder, a la mierda¡.




Por la tarde del maldito domingo me llaman al móvil David Jimenez (ex-PSP y ex-PCE como mi menda), Jesús Lacasa (ex-compañero de trabajo y ex-coordinador de Izquierda Unida) y, claro, Emilio. Despues de cenar en mi casita me dirijo a la Plaza San Felipe. Está llena de personas de mediana edad - algunos como yo mismo no muy lejanos de la tercera - encienden candelas y entonan- muchos con el puño en alto - el "Canto a la Libertad". Un himno de izquierda utópica tan bello como la mismísima "Internacional". Me cae alguna lágrima y procuro esconderme porque veo a ciertos individuos cuya presencia allí me avergüenza. Ni que decir tiene que no acudo para nada a la Capilla Ardiente sita en la Aljafería. Me puedo tropezar con Marcelinico el mudico, con Juanitotranvías y hasta con el Zar Biel o Mercedes Gallizo (ex, muy ex-MC). O con los oportunistas y trepas que, naturalmente, ahora se van a proclamar amigos suyos de toda la vida. Me pueden venir arcadas y en mi actual estado de salud no puedo ni quiero permitírmelas. Cuando Labordeta fue pregonero de las Fiestas del Pilar ya le había espetado al sr. (?) Alcalde: ¡ojico con el tranvía!






LABORDETA

Hace varios años, cuando ya había abandonado su carrera radiofónica, me encontré en Madrid con Plácido Serrano al que conozco desde los tiempos en que fui crítico de cine en la antigua Radio Popular (hoy COPE pero con escasos puntos de contacto). Me dijo muy serio: ¡Curro Fatás es Aragón!, ¡Luis  Alegre es Aragón!. Discrepo, ni el uno ni el otro, ni antes ni ahora no son ni mucho, ni poco, ni nada. Y mucho menos Aragón. Si fuese así aviados estamos. No. Para los españoles y para los mañicos el único que podía representar a nuestra tierra era José Antonio Labordeta. Y lo sigue siendo a pesar de su óbito.

En la plaza San Felipe, la noche de autos no vi apenas gente joven. Me pondré algo bruto ¿saben quién fue Labordeta?¿han escuchado alguna vez una canción suya?. Ni pretendo generalizar ni mucho menos menospreciar a la juventud zaragozana o de otros lares. Seria puta envidia, algo que en Aragón se nota, se siente, se ve que está presente, Lo que no empece que uno piensa que veinteañeros y veinteañeras, y hasta algo más mayorcicos, de historia andan más bien peces. Eso si, allá cada uno, saben y mucho de series de televisión (americanas), de tebeos (uy, perdón, novelas gráficas) de la Marvel, de mangas japoneses y de juegos de Play Station. Hasta les gusta la chistosa "Origen", la imbécil peli del orate Nolan, aunque no entienden ni papa (¿hay algo que entender?) pero se oye un catacrochchimpumgorigorigoriparrapapum de mil pares de ........




Labordeta fue, entre otras cosas, nuestro representante en la canción antifranquista y en los tiempos postreros del caudillaje y luego de la transición. Como Raimon, Paco Ibañez, Lluis Llach, Luis Pastor, Pablo Guerrero, Elisa Serna, Pi de la Serra, Maria del Mar Bonet, Guillermina Mota y tantos otros que no me vienen a la memoria. Se les escuchaba en las catacumbas y uno se enardecía, levantaba el puño y no tenía miedo de nada. Unos cantaban mejor que otros. Lo mismo sucedía con los textos, y en lo genuinamente musical Llach era el mejor con diferencia (tambien en lo vocal) y el más sofisticado. Varios se perdieron en la noche de los tiempos. No Labordeta que continuo haciendo camino al andar hasta cuando se nos otorgó por el Borbón la democracia. Y despues. Y siempre. De entre los aragoneses Carbonell, Petisme y La Bullonera (¡que creído que era el Eduardo Paz que hasta quiso ser divo operístico¡), se evaporaron (¡¡que horror la cancioncilla ratonera aquella de "La peseta" del Carbonell, otro presuntuoso que aspiraba a ser el Brassens de Aragon, que valor!). Labordeta era tan superior al resto de la tropa aragonesa que hasta ayer mismo en el estadio de "La Romareda", en los prolegómenos del partido de fútbol, se escucho por la megafonía su hermosísima "Albada". Continuará, espero que mañana mismo, pero para muestra basta un botón. El mejor.


Habrá un día

en que todos

al levantar la vista

veremos una tierra

que ponga libertad.


Hermano, aquí mi mano

será tuya mi frente

y tu gesto de siempre

caerá sin levantar

huracanes de miedo

ante la libertad.


Haremos el camino

en un mismo trazado

uniendo nuestros hombros

para así levantar

a aquellos que cayeron

gritando libertad.


Sonarán las campanas

desde los campanarios,

y los campos desiertos

volverán a granar

unas espigas altas

dispuestas para el pan.


Para un pan que en los siglos

nunca fue repartido

entre todos aquellos

que hicieron lo posible

para empujar la historia

hacia la libertad.


También será posible

que esa hermosa mañana

ni tú, ni yo, ni el otro

la lleguemos a ver;

pero habrá que forzarla

para que pueda ser.


Que sea como un viento

que arranque los matojos

surgiendo la verdad,

y limpie los caminos

de siglos de destrozos

contra la libertad.

(Texto y música: José Antonio Labordeta)


Luis Betrán

Hay muchos que exigimos que sea el Himno de Aragón





jueves, 16 de septiembre de 2010

Dossier Claude Chabrol (y 3)




No existe una “nueva ola”, sólo existe el mar. (Claude Chabrol)




La producción de André Genoves, la misteriosa mirada de Stephane Audran, actores como el gran Michel Bouquet o el inquietante Jean Yanne se convertirán en colaboradores esenciales de la época en que Chabrol realiza sus películas más cercanas a la obra maestra. Los dardos contra la burguesía y el crimen se conjuntarán admirablemente en las magníficas "Le boucher", "Que la bête meure" (1969) o "Juste avant la nuit" (1971), de las cuales la primera y la tercera constituyen a mi modo de ver las dos cintas cumbres de la abrumadora filmografía chabroliana. Son films serios - el humor personalísimo del director francés aún tardaría en dar señales de vida - de los que se ha escrito que deben no poco a Hitchcock. Se podría admitir en las intrigas criminales que sirven de telón de fondo, pero Chabrol posee un grado de perversión por completo fuera del alcance de sir Alfred. Y la crítica social jamás interesó al mitificado autor de "Psicosis" ("Psycho" 1960). "El carnicero" ("Le boucher") está además aureolado de un hálito romántico en el desdichado personaje de Jean Yanne que no reaparecerá jamás en el cineasta galo, como tampoco lo hará la dureza y crueldad de "Al anochcer" ("Juste avant la nuit").




El pestílente olor de la col - inevitable en la irregularidad chabroliana - atufará en películas como "La rupture" (1970), la ridículamente pretenciosa "La décade prodigieuse" (1971) o la simplemente horrenda
"Docteur Popaul" (1972). Y otra larga serie en las que las lechugas - suponiendo que tan insípido vegetal sea el más digerible de los propuestos en el proverbio - escasearan y nuestro querido Claude volverá a tardar en reencontrar su mejor vena. Me ahorro citar no pocos disparates y me detengo en la más curiosa que lograda "Les noces rouges" (1973) donde Chabrol se lanza sin red al más puro "amour fou", o el más atrevido intento de cine político en la tan impersonal como entretenida "Nada" (1973). Y luego llegó Isabelle Huppert en la malograda y gélida "Violette Nozière" (1978). Sombrereros y pollos demostrarían que nuestro cada día más gordo gourmet podía recuperar, si le venía en gana, su privilegiado paladar en las excelentes "Las fantômes du chapelier" (1982) o "Poulet au vinaigre" (1984), ciertamente divertidas e irónicas y sin hacer demasiada sangre. Pero no creáis por eso que Chabrol iba a dejar de sembrar berzas.





Hasta 1995 en que trabajará con productores como Marin Karmitz y Patrick Godeau y comenzarán a lloverle premios y homenajes por doquier,  - Genovés dejo de producir a Chabrol en 1975 - las películas serán otra vez de calidad discutible con algunos engendros como "Doctor M" (1990) o su penosa versión de "Madame Bovary" (1991) tan mala por lo menos como la de Jean Renoir (1933), digan lo que digan en "Cahiers du Cinéma". Godard y cia. hacía años que lo despreciaban y le consideraban un artesano de derechas a lo Christian Jacque o Jean Delannoy. No si si el "rojísimo" Jean-Luc leyó alguna vez aquellas declaraciones de C.B. referidas a mayo del 68 y los "estados generales". Venían a contar lo bien que se lo pasaban entonces jugando a ser de izquierdas. Bueno, el suizo al que le van a dar un Oscar honorífico (1) continua desde  la creación del "grupo Dziga Vertov" a "Film-Socialisme (2009) con el mismo pasatiempo. No importa nada, a la postre nadie ve sus películas.




En 1994 y 1995 Chabrol exhibe buen pulso en "L'enfer" (1994) y "La ceremonie" (1995), films dramáticos y notables aunque nada originales. La primera es una película más sobre el horror de los celos, la segunda una fidedigna adaptación de "Las criadas" de Jean Genet. La Huppert sustituye a la Audran y no creo que la supere en su rol de musa aunque sea mejor actriz. Su rostro desagradable y muy apto para expresar el sadomasoquismo, la mala leche, el autoritarismo carece de la ambiguedad del de la primera esposa del realizador. Pero ella es la reina de la última etapa chabroliana. Y en ella las punzadas no son volapiés en el hoyo de los agujas (¡uy perdón por usar un término taurino!) de la "bêtisse" burguesa sino cuasihilarantes pinchazos hondos (¡otra vez1) que se traducen en muy buenas - "Merci pour le chocolat" (2000)", "La fleur du mal" (2003), "La demoiselle d'honneur" (2004) - o menos buenas - "Rien ne va plus" (1997), "L'ivresse de pouvoir" (2006), "La fille coupée en deux" (2007) películas. Chabrol ya peca de chabrolismo.



Su despedida, sorprendentemente no estrenada en España hasta ahora, es sin embargo "en beauté". Dedicada al inmortal Georges Brassens y filmada en la mismísima Sête, "Bellamy" es un más que estimable compendio de los tics chabrolianos. El inspectot Lavardin (elefantiásico Gérard Dépardieu), la buena comida, la intriga habilidosa, el humor más presente que nunca. Y todo ello en una obra que tiene algo de testamentaria. Acaso Chabrol ya estaba enfermo y lo sabia. No importa nada. "Bellamy" nos deja con un estupendo sabor de boca. El que cabría esperar de aquel que tanto apreciaba toda suerte de cocinas. No creo que Claude Chabrol haya sido un grande del cine - si lo fue Eric Rohmer por no salirnos de la obsoleta "nouvelle vague"- pero cuando pudo o quiso ser autor con mundo reconocible como pocos, mereció nuestro respeto, admiración y placer. Bon voyage et bon repas.


Luis Betrán

1) Godard ya ha anunciado que no acudirá a recoger su Oscar. Naturalmente: ahora se entregan unos veinte días antes de la Gran Ceremonia de la Imbecilidad y no están presentes los gritos y vítores, las grandes stars ni el glamour.








miércoles, 15 de septiembre de 2010

Dossier Claude Chabrol: Joie de vivre (2)




"Joie de vivre" es una expresión francesa que ha de tomarse no en su traducción literal sino en el sentido del "gozar de la vida". No podremos nunca estar seguros si los artistas que han pasado a la historia como ejemplos de este hedonismo realmente vivieron gozosamente o no. Lo cierto es que algunas biografías proporcionan perfiles de notables personalidades que supieron experimentar en si mismos lo divertido y bello que puede ser vivir, aún con algún agujero negro.

Con cerca de 90 años el extraordinario pianista Arthur Rubinstein (uno de los 4 o 5 mejores de la historia), de nacionalidad judeopolaca pero que hablaba varios idiomas incluido el español anotó en la pared del desaparecido restaurante "Aroca" de Madrid lo siguiente: ¡¡Olé, olé por sus langostinos¡¡. Y cuando ya se veía cercano a que la Parca viniese a por él, tras haber disfrutado enormemente de la gastronomía, los viajes y....las mujeres (con perdón), se cuenta que susurró en italiano: ¡¡lástima, una última copita de un buen chianti¡¡¡. El aventurero, mujeriego, amante de las ciencias y las letras y gran escritor Giacomo Casanova anota en su libro "Máximas y anécdotas": ¡¡¡Si deseáis la salud, debéis deshaceros de la tristeza".





Podrían citarse otros felices vividores (bon vivants), que no por ello abandonaron o marginaron a un segundo término su arte. Hay está el rijoso Picasso, sin ir más lejos. O el onanista y voyeur Dalí. En el universo del cine dos creadores monopolizan - con muchísimos puntos de contacto en sus respectivos periplos vitales y artísticos, la aplicación en su obra de cierto proverbio que habla de coles y lechugas -.El norteamericano John Huston y el francés Claude Chabrol, que nos acaba de abandonar, y bien que lo sentimos porque había contribuido en considerable medida a hacernos más felices con sus películas. Claudio III de Francia - dejemos el I para el genial músico Debussy y el II para el críptico novelista Simon - podía ciscarse lo que le viniera en gana en sus repelentes burgueses provincianos, pero detrás de esas no muy feroces sátiras era adivinable una sonrisa o una carcajada y ningún rictus trágico. Lo han contado ahora aquellos que tuvieron la suerte de cenar o conversar con él, especialmente en San Sebastian, lugar donde Chabrol fue premiado, agasajado y es de suponer que con la condición de ser invitado a los grandes templos de la cocina donostiarra. Así, y no de otra forma, se configura la imagen  vital que ha legado Chabrol aunque la que nos interese a nosotros sea la artística y en ella - como con Huston - es donde aplicamos a su larga filmografía aquello de "entre col y col lechuga".



Dado que yo detesto el ¿sabor? de ambos vegetales traduciré lo que no lo necesita: John Huston y Claude Chabrol jamás dijeron no a las películas digamos alimenticias (con buena disposición por mi parte) o simplemente bodrios comerciales del más puro cine basura. Obviamente su merecido calificativo de grandes cineastas se debió a sus films de autor, en los que, seamos sinceros, el americano se mostró más profundo que el francés,  aunque tampoco tuvieron nada en común en sus personales universos.





Incluir a Chabrol en la "nouvelle vague" parece obligado. Al fin y al cabo el cumplió dos requisitos indispensables para ser considerado miembro de tan elogiado, y a la postre poco relevante, movimiento cinematográfico de mediados los 50. Fue crítico en la redacción de "Cahiers du Cinéma" y declaró su amor al superextramaestro Alfred Hitchcock. Sin embargo, y al revés que Godard, Truffaut, Rohmer, Rivette o Varda, no innovó absolutamente nada en sus dos primeros largometrajes. "Le beau Serge" y "Les cousins" (1958), salvo por su descuidada factura técnica, están tan impregnados de moralina como "Les tricheurs" (Marcel Carné ,1958, la peli más odiada por los mal denominados "jóvenes turcos"). Puro "cinemá de papá" y eso el autor de "Les enfants du Paradis" lo había hecho antes y despues infinitamente mejor.



Andaba despistado Claude, y trás los fracasos comerciales de "À double tour" (1959)  "Les Bonnes Femmes (1960),  "Les Goudelereaux" (1961),  "L'Œil du Malin", "Ophelia" y la interesante "Landru" - todas ellas en 1962 - se entregó al más infame y pringoso cine comercial, con aberrantes bodrios como "El tigre" ("Le Tigre aime la chair fraîche", 1964), Maríe Chantal contra el doctor Kha ("Marie-Chantal contre docteur Kha" 1965),  El tigre se perfuma con dinamita ("Le Tigre se parfume à la dynamite" 1965) o "La Ligne de démarcation" (1966). No fueron mucho mejores,  pero si más sofisticadas,  en  1967  "Champaña para un asesino ("Le Scandale") y  La ruta de Corinto ("La Route de Corinthe") y en  1968 "Las ciervas ("Les Biches"), consagración de su primera musa y esposa Stéphane Audran. De entre tanta molicie apenas emergió su episodio para "Paris vu par..." (1963) titulado "La Muette" en el que por primera vez la rica burguesía (parisina) era ridiculizada con no poca agudeza. Pasó desapercibida en un film en el que fracasaron Rohmer, Rouch y Godard. Una dama poco fiel y un señor llamado André Genovés ya estaban a la vuelta de la esquina. Claude Chabrol precisó de un aprendizaje de 15 películas para hallar su propia voz y su ácido discurso. En 1968 se estrena "La mujer infiel" ("La femme infidéle"), cuando nada se esperaba del director, la más negra hasta entonces de las ovejas del rebaño de la "nouvelle vague".


Luis Betrán

lunes, 13 de septiembre de 2010

A propósito de Chabrol 1





Ayer por la noche, en el informativo de turno, supe del fallecimiento de Claude Chabrol. Hacia las 23,30 consulté "El País" para conocer más datos y algún texto sobre tan triste noticia para cualquier cinéfilo. Leí una columna de circunstancias pero en la que se suministraban algunas informaciones de todo punto falsas. Al final se podían dejar comentarios al respecto. Mira tú por donde, y no siendo especialmente aficionado a estos menesteres en periódicos, se me ocurrió escribir unas cortas líneas que venían a decir más o menos lo que sigue: con motivo de la muerte del gran director francés sería de agradecer que el sr. Boyero se abstuviera de redactar nota alguna ya que a Chabrol le faltaba una cualidad indispensable para ser un importante cineasta: no era americano. Naturalmente, y picado por curiosidad no poco maligna, observé tal y como esperaba que dichas palabras no cumplían los requisitos indispensables para dar lugar a un comentario placible. O sea, fui censurado por el diario más vendido y más global del estado español.




Tengo que decir que ya hace tiempo, y tras longuísimos años de fidelidad a "El País" - prácticamente desde su fundación - ,estoy pensando muy seriamente la posibilidad de cambiar a otro diario de cabecera. Obviamente la cuestión no es baladí ni de fácil solución. Quedan descartados todos aquellos afines al P.P. - "El Mundo", "La Razón", "Abc"....- e iba a anotar de derechas pero eso supondría otorgarle a "El País" una proximidad ideológica al siempre inexistente centro o a la izquierda, lo cual me parece una barbaridad de tan colosal envergadura como suponer que el P.S.O.E. tiene algo que ver con el Partido Socialista Obrero Español fundado por Pablo Iglesias. Así si planteo una ecuación no creo que llegue nunca a despejar la incógnita. Probaré con "Público" que las lenguas viperinas le tildan de zapaterista (¡¡¡horror¡¡¡) y si no me gusta ni siquiera un poquito, enviaré a la prensa madrileña a practicar el nefando pecado sodomítico. Como soy de Zaragoza y vivo en esta capital , echaré un vistazo al "Mierdaldo de Aragón" siquiera para a ver si se le ha jodido algún negociete a Juanito Tranvías o al zar Biel (yo les odio, son malos). Porque para la cartelera, restaurantes, exposiciones, conciertos etc. me basto y me sobro con Red de Aragón y en lo que se refiere a sucesos de alcance internacional la televisión me ofrece alternativas más variadas que esto del o Pinto o Valdemoro.

Estas lineas no tienen otro objeto que servir de preámbulo o exordio a un análisis de la obra chabroliana que se antoja oportuno (aunque con dudas) en el regusto necrófago que es complicado de evitar cuando se produce el óbito de algún personaje destacado en el mundo de la cultura o de la ciencia (la política me da igual). Y Claude Chabrol lo era, amén de personificar como ningún otro cineasta aquello tan lastimosamente olvidado que los franceses llaman "joie de vivre".


 



Aclararé algunas de las muchas mentiras publicadas ayer en "El País". Por ejemplo; Alain Resnais nada tuvo que ver con la "nouvelle vague" ni mucho menos con "Cahiers du Cinéma". Se ha escrito en este blog por activa y por pasiva, pero como si no. Otrosí: Las primeras películas de Claudio de Francia (perdón, que ese es el Debussy) no fueron precisamente obras maestras ni significaron ruptura alguna en el cine francés, cosa que si sucedió con los debús (como escriben en "El País", en tan puro castellano que tambien usan "blockbuster" palabra admitida como bien sabemos por la Real Academia de la Lengua) de Truffaut, Godard, Varda, Rivette, Rohmer e incluso Démy.

Y como a mi no me gusten que me censuren aunque se perfectamente que el invento franquista sigue enhiesto con menos virulencia pero con evidente y lamentable presencia,. voy a ensañarme - asi como suena - con el sr. Boyero. Cuando este borrachuzo de la ¿crítica cinematográfica? se largó de "El Mundo" a "El País" la verdad es que me quedé como la mujer de Lot. ¡¡Ah ingenuo, si este pelanas carece de ideología y de tener alguna, cosa que su escaso bagaje neuronal se lo impide, sería republicana o demócrata a la americana of course, porque todo lo que no venga de yanquilandia le produce sueño y le altera hasta el trigémino a este subnormal.



Normalmente dejo a mi pupilo lucky el lenguaje chulesco y los insultos varios. Pero como se da la casualidad que hoy me siento como mi admirado Perez Reverte, no quiero morderme la lengua. Ese pendejo del Boyero es eso que se llama un analfabeto funcional. Vgr: ni puta idea de cine, ni de literatura ni de nada. Solo América "The beautiful". En sus crónicas de la finiquitada Mostra de Venecia echaba de menos cuando en su gran época - años sesenta - ese festival programaba hasta tres películas americanas. So burro, si entonces estaba dirigido por Luigi Chiarini y era conocido como el Festival de la Austeridad en el que se prescindía del glamour de las stars (¡Oh Carlitos Jeff Bridges ese actor, ese hombre!¡Oh Charlie, puede haber algo más bello que Paul Newman!) pero no de gentes como Dreyer, Visconti, Bresson, Resnais...y de cine americano escasitas muestras, normalmente ni una.  Pero tu que sabes. Si eres la ignorancia en estado puro. Al principio me cabreabas, luego te tomé a risa, pero como tu sentido del humor te equipara a Bigote Arrocet o Chiquito de la Calzada ya no te soporto más.. Amigos cinéfilos: a teclear en Google ¿quién es el peor crítico cinematográfico de España?. Sacale le lengua a ese orate Chabrol, que si vio alguna peli tuya para el debía de ser tan incomprensible como el teorema de Pitágoras. Que te den. Otros más ligados al cine ya lo intentaron pero en "El País" deben pensar que eres mediático. Yo creo que eres el mayor mentecato del diario más leído del depauperado estado español.


Luis Betrán

sábado, 11 de septiembre de 2010

Corín Tellado en Hollywood


Ayer por la noche a la hora de elegir peli para despues de cenar una benéfica hada o un duende bonachón condujeron mi mano hacia la torrecita de dvds y la detuvieron insistentemente en la película que se citará a raudo. Sin duda la más adecuada para mi quebrantada salud, je, je. La experiencia fue inolvidable. No me cabe la menor duda de que Christopher Nolan - el mayor genio contemporáneo del cine, el psicoanálisis y el pimpampumcatacrockbangplifplafborroummmmm - cazó un sueño mío inspirado por mi adoración a Italia. O bien lo que vi fue tan solo una proyección de mi depauperada psique que precisa ver la felicidad, la vejez esplendorosa, la lucha por un objetivo inalcanzable. Pura virtualidad, ya lo se.



CARTAS A JULIETA (LETTERS TO JULIET, 2010 de Gary Winick, USA)

Ignoro si esta película se estrenará o no en Zaragoza. Lo ha hecho y en más de una sala. Un insospechado retorno en el tiempo de más de 50 años. Novela rosa en la más exacta definición del género. Romanticismo a lo Corín Tellado (sobra decir que jamás leí obrita alguna de aquella famosa señora que tantas horas de dicha proporcionó a damas franquistas del ropero piadoso y a infinidad de madres, fallecidas la mayoría, de los que ya rebasamos la sesentona). De hecho en los años 40, 50 y hasta 60 y 70, Hollywood manufacturó productos de una inefable cursilería (con o sin Sandra Dee). Cine para toda la familia, como decía Louis B. Mayer. Películas de amor y lujo. Como la que se va a comentar. Y además, aviso a navegantes, consideró imprescindible contar el argumento al estilo José María Latorre (Dirigido..). Sin este molesto detalle cualquier aproximación a "Cartas a Julia" quedará coja. El film no es ni bueno ni malo sino todo lo contrario. Será prácticamente imposible superar tamaño ejemplo "kitsch". Hay antecedentes claro, "Un hombre y una mujer" (Un homme et une femme, Claude Lelouch 1965), "Love story" (Arthur Hiller, 1970), "Anónimo veneciano" (Enrico Maria Salerno, 1970).....y hasta "Mujercitas" en cualquiera de sus, creo, tres versiones. Aun así, Gary Winick consigue la madre tardía de todas las batallas. Y en 2010.



Sophie (Amanda Seyfried: rubia, rozagante, de gordezuelas piernas, apetecible, morritos de pitiminí, gran culo, execrable actriz) es una joven emprendedora, una cazanoticias que sueña con escribir una novela basada en anécdotas recogidas en la calle. Tiene novio, Víctor aspirante a gran chef de restaurante Michelin que no piensa más que en fideos, quesos, vinos y habla como una ametralladora (Gael García Bernal, ¡ay cuate que con papeles como este no vas a ir muy lejos en Hollywwod a pesar de tu impoluto inglés). Y para celebrar el primer año de concubinato (malicioso que soy; la peli no contiene ni una sola escena de cama ni muestra partes corporales de mujeres y hombres que pudieran herir la sensibilidad del espectador), la soñadora Sophie convence a Victor para ir nada menos que a la bellísima Verona patria imaginaria de Romeo y Julieta como bien sabemos. Así que haremos turismo que en tratándose de Italia nunca está de más (Delmer Daves hizo lo mismo en la olvidada "Rome aventure", 1962), y antes Jean Negulesco en la para mi muy entrañable "Creemos en el amor" - 1954 "Three coins in the fountain").



Pero en Verona las cosas no van bien para la pareja. Sophie quiere ver la casa y el balcón de Julieta Capuletto y Víctor no hace más que llevarla a ver fábricas de pasta, queserías, viñedos el muy egoísta. Un día deciden irse cada uno por su lado de mutuo acuerdo y muy contentos ambos: él irá a Livorno a una subasta de caldos exquisitos, ella por fin podrá contemplar el mítico balcón que inmortalizara Shakespeare. Allí le aguarda una sorpresa a esta analfabeta neoyorquina: la fachada de la casa (imaginaria, obvio) de la Capulettina está llena de cartas pegadas de amor y dolorosas pérdidas, Nuestra Sophie, alcahueta ella, se mosquea y observa como una señora recoge las cartas y las sube a un viejo edificio. Naturalmente nuestra heroína la sigue y se topa con una organización integrada solo por mujeres que se dedican a contestar las dichosas cartas. El consultorio de Elena Francis, más o menos. Se hace amiga de todas con la facilidad que, es cosa común, tienen las veronesas para el inglés y ¡¡¡cáspita¡¡¡, lo que descubre.



Una carta escrita hace 50 años por una tal Claire (Vanessa Redgrave que se adueña de la función con la autoridad que le es propia) en la que le pide excusas a un ragazzo llamado Lorenzo (quién sino Franco Nero) por no haber acudido a una cita cuando ambos andaban por los quince años. Sophie, pura ternura, lee la epístola, se emociona, llora y decide contestarla a pesar del tiempo transcurrido. Milagros del cine; la belleza de la respuesta hace que mrs. Claire y su nieto Charlie (Christopher Egan) que se han quedado - fatales circunstancias de la vida - más solos que la una viajen a Verona. La anciana con la ilusión de comprobar si aun vive Lorenzo y le localiza, su nieto con escepticismo al respecto superado por el amor a su abuelita del alma. ¿Y que pasa luego?. Adivina, adivinanza. Joé chatos, pues que se topan con Sophie gran culo, se hacen amigos y en un plisplás ¡hale¡ a recorrer la Toscana que es donde vivía el Lorenzo di coglioni. Lo cual le viene de perlas al bobo de Víctor que sigue empeñado en ser Ferrán Adriá.



Como era de esperar hay innumerables Lorenzos (Bartolini), hasta curas. Pero ni Claire ni Sophie pierden la esperanza mientras Charlie, que es algo grosero a pesar de ser ingles fino, se va impacientando de tan dificultosa caza al macho lo que no le impide intentar ligar con Sophie sin éxito. Nuestra chica es honesta y fiel a su alocado novio, faltaría más. El resto, ¿a que ya os lo imagináis con lo listos que sois los virtuales lectores de vergerus? Claire, viuda, encontrara a Lorenzo, viudo, montando brioso corcel. Al instante se reconocerán, se abrazarán (nada de besos con tornillo) y.....¡¡¡fijaran su boda¡¡¡. Sophie regresa a Verona y , ya con con Victor, a Nueva York porque Charlie es tonto de remate, un deficiente, un stupidino y cuando le hace caso a los gritos didácticos de su abuela ¡¡Go, Go¡¡ ya es tarde.....¿Seguro?

Sophie es ahora quien recibe la carta de Claire y la invitación a su boda con Lorenzo. Vacila. Duda. Momentos de angustiosa tensión. Pero toma la decisión que es de ley. Se dirige al imponente restaurante que Víctor está a punto de inaugurar y le viene a decir, más o menos, tu a tus salsitas que yo me largo al bodorrio. Mentirosilla, lo que quieres es ver al Charlie. Víctor pone cara de sufrir pero por poco rato que el metraje de la cinta se está alargando. Sophie llega a la boda y ¡¡¡gag digno de Groucho Marx¡¡¡: halla a Víctor sentado junto a su expareja que Sophie sabía que se llamaba Patricia. Pobre americanita engañada por un hijo de la Pérfida Albión y que has tirado como una colilla a tu mexicanito tan mono. Más ¡¡¡no puede ser, no puede ser¡¡. Sophie asiste a la ceremonia, hay brindis diversos que inevitablemente me provocan las lágrimas y el sollozo.



Ella se marcha desolada. Charlie la ve y corre,corre que esta vez no me quedo sin tan redondeado culo. Alcanza a Sophie y deshace el equívoco. Niña, niña mal pensada. Esta Patricia no es mi ex sino ¡¡¡mi prima¡¡¡, que hay dos Patricias y a mi me gustas tu, y tú y nadie más que tú. Por casualidad Sophie está en un balcón que evoca al de Julieta, Charlie trepa por la hiedra y las enredaderas, se cae y se arrea tremendo costalazo. Sophie baja corriendo (se corre mucho en esta peli, a pie, a caballo y en coche) y le espeta al descalabrado: ¡¡¡amor mío, puedes moverte!!!. La respuesta de Charlie supera ampliamente a aquella de "amar significa no tener que decir nunca lo siento" ¡¡¡TAN SOLO MUEVO LOS LABIOS PARA BESARTE!!!.

Palabrita del niño Jesús que esta es la historia. Hay canciones de fondo como "Quando, quando" o "Guarda che luna, guarda che mare". El director filma imperturbable y no pierde nunca el rumbo. Si señor, como debe ser. Parece ser que "Cartas a Julieta" ha sido un fiasco de taquilla. Malos tiempos para la lírica. No os la perdáis por nada del mundo. Es tan bonita. Y sale mucho Italia.

Asi que mejor no leer este post porque cuento el argumento

Luis Betrán

martes, 7 de septiembre de 2010

4 días de vacaciones 4

De nuevo aquí, en Zaragoza, tras unas vacaciones raquíticas de las que conservo aromas gratos. El pasado jueves fuime a Santander, ciudad que conozco bien ya que me he estado desplazando allí desde hace más de 30 años. Motivo: visitar a uno de mis tres o cuatro mejores amigos que reside en tan marina villa. A él y a su familia. Como voy a redactar una narración pormenorizada de tan breve viaje, mi querido amigo va a ser designado al kafkiano modo como Lord X, su esposa como Lady X, su hijo será Prince X y su hija Princess X. Me explico: mi amigo procede de noble cuna, aragonesa, por cierto. Y como le gusta que se note, en una mesa del amplio salón de su  palacio hay una pequeña y encantadora réplica de la reina Isabel de Inglaterra con su trajecito azul pálido, su bolso azul, pálido, sus zapatos azul pálido y.......cuando a la estatuilla la baña el sol agita su manecita como si saludara a la multitud.¡¡¡Oh, que lindo y fino detalle¡¡¡¡. Tampoco olvidaré a Queen Mother X, con quién tuve el sumo honor de compartir mesa y mantel el domingo día 5 de septiembre.




Exordio

Cantabria es una pura invención del Estado de las Autonomias. Los cántabros no existieron jamás, ni siquiera el héroe Laro que en el inconsciente colectivo de aquellas tierras y de su capital permanece como gran matador de romanos. Tampoco existe el idioma cántabro. Es otra mentira equiparable , por ejemplo, a la fabla aragonesa más o menos inventada por el  Partido Político de Ladrillo y Cachirulo cuyo líder es el rey sin corona de Aragón. Sucede lo mismo en la que con más propiedad podríamos denominar "avanzadilla de la Meseta en el Cantábrico". Igualmente hay un partido regionalista al que pertenece el Presidente sr. Revilla, popular y querido por los santanderinos. Me temo que en Zaragoza el sr. D. José Angel Biel importa menos que un rabanillo de 1/2 cm. a aquellos que la poblamos. Hacemos mal: ya lo pagaremos en diezmos, primicias y.....euros.

La virtual lengua de los virtuales cántabros (ventosidad a C. Nolan y "Origen", película y cineasta a los que, aviso a navegantes, pienso estar ridiculizando en todos y cada uno de los post de vergerus venga o no venga a cuento y hasta que expire la noche de San Silvestre), puede leerse en este terceto de exquisitos versos:

Santander bella tierruca
montañés, motañesuca
¡¡¡uca Santander¡¡¡



Dramatis personae

Lord X es persona cultivada aunque tan solo en el campo literario. Cualquier intento de conversación con él sobre libros es inútil. No te escucha, solo a si mismo sin disimular placentera sonrisa. Habla con conocimiento de causa pero como no vocaliza es difícil seguirle el hilo. Desprecia el cine y si por casualidad menciona alguna película que le haya gustado - milagroso asunto ya que ni va al cine jamás ni utiliza la tv para tal menester - es mejor taparse los oídos previamente. Su calidad humana está fuera de toda duda. Su pedantería tambien. Una venilla facciosa siempre le ha acompañado. No hay porque alarmarse. La nobleza suele ser rancia, conservadora y de derechas. Como la misma ciudad de Santander. Porta el "trade-mark" en su ropa que identifica el concepto del bien vestir en los galanes santanderinos, incluso en los exiliados. El cocodrilo de Lacoste en cuantas más prendas mejor.

Lady X es una dama de fuerte carácter pero, en el fondo, afectiva. Ama su profesión y en consecuencia su trabajo. A este respecto le chocó que un jubilado como yo pudiese pasar algunos días hasta 3 horas o más escribiendo "idioteces" en el ordenador para "vergerus". Debo corregirla: las idioteces las escribí con harta frecuencia en mi época laboral en una Alta Institución Aragonesa. Y más de 3 horas me costaban, en ocasiones. Discursos para cargos públicos magníficamente remunerados pero a los que no se les exigía saber leer y escribir. Tampoco a sus asesores que no eran pocos. Algunos de estos textos fueron editados y vendidos. Yo nunca percibí un céntimo ni se me permitió firmar nada. La pasta gansa engrosaba los bien repletos bolsillos de gentes cercanas al mencionado Partido de Ladrillo y Cachirulo.




Prince X es un jovenzuelo de 24 años narcisista, impertinente que rara vez hace un comentario agradable sobre algo que yo haya podido decir. Tambien porta la seña de identidad Lacoste. Habla un francés medianejo y supongo que un inglés algo más de recibo. Tampoco importa mucho porque, al igual que su padre, no vocaliza y parlotea entre dientes con lo cual no se le entiende prácticamente una sola palabra de lo que dice. Antes se las daba de rojo, ahora ha evolucionado hacia un tinte rosáceo con leves lineas azules. Le alabo el gusto de ser afrancesado y un pendón verbenero, aunque cuando hay que estudiar hasta se pone tapones en los oídos para que nada le moleste. Es pijete y fardoncete en temas de sexo. Y muy buen zagal, no fastidiemos. A veces esgrime un punzante sentido del humor. Le falta más latín y le sobra deporte.

Princess X es todo lo contrario que su hermano. Discreta, prudente, poco habladora pero, al igual que a su madre, se le entiende lo que dice aunque su tono de voz sea más bien bajo. La verdad es que cada vez que la veo está más guapa y sus modales son tan educados como encantadores. Me consta que su inglés es bueno y en cuanto al francés desde luego supera al de su hermano. Tampoco eso requiere grandes conocimientos de la lengua gabacha. Ni presumida ni narcisista. Algo misteriosa e inteligente. Terminó ya su graduación universitaria y está interesada en la investigación. Una joya, vamos.



Mi estancia en Santander fue sumamente grata. Disfruté de un magnífico clima, aprecié la belleza y decadentismo de la ciudad aunque la verdad es que ya me fijo poco en edificios de tantas veces que he estado allí. Como es sabido se trata de una ciudad que no tiene ni cien años ya que la original fue casi totalmente destruida en el incendio de  1941 (vease "Santander, la ciudad en llamas", Luis Marquina 1944 , peli mala pero divertida).  Las diversas comidas las llevé a cabo en palacio - magníficos bocartes o en diversos bares y restaurantes a los que me refiero ipso-jacto.

Quise invitar a sus altezas a una cena en gran restaurante. Guardaba buen recuerdo del llamado "Deluz", sito en el Sardinero entre calles flanqueadas por bellos chalets con aire "fin de siécle". Aunque acudí en el rutilante Mercedes de mis multimillonarios anfitriones conducido por un joven Bautista con antiparras, el festiín no salió bien. En una agradable terraza los platos que consumimos carecieron, en general, de interés. Un "steak tartare" impresentable, una terrina de foie insulsa, lo mismo las croquetas o los hojaldrillos de pato. Rape escaso y con una salsa que poco tenía que ver con lo que anunciaba la carta. Me quedó la duda del solomillo, que no probé, pero que al menos parecía suculento. Postres en la misma línea de mediocridad. Parecía un restaurante de Zaragoza de esos caros y malos que tanto abundan acá. No volveré. Lo juro por las viajeras cabezas de San Emeterio y San Celedonio, patrones de Santander.

Tampoco este fue el año de unas rabas en condiciones, pero si de unos notables bocartes. Algo es algo. Terrible la rueda de bonita seca, a la zaragozana, del antaño estupendo Machichaco. En contrapartida buenos pinchos y un excelente menú del día en "Los Arcos" al que asistió mi querida y venerada Queen Mother, con los 90 años rebasados pero tan rozagante como acostumbra. En este almuerzo fui protagonista de un incidente altamente celebrado por Lord X and the Prince. Consistió - serán bobos - en que derramé el contenido de la copa de vino y no acerté al trasvasar un café azucarado a un vaso con cubitos de hielo. A resultas de los cual mi mejor pantalón se quedó tricolor: gris claro, rojo y marrón. No entiendo para nada a que vinieron tantas carcajadas y bromas de dudoso gusto.

Pero hubo un instante de gloria alcohólica absolutamente jubiloso. Puro deleite. Una suerte de cocktail a base de dos vermús de ignotas marcas y distintos colores impregnados de licor de naranja. Exquisito pero para tomarlo con mesura. Uno es la sobriedad, dos la moderación, tres la vileza del borracho. Lugar: Bar Sena en la calle Vargas, cercano a la sede - horrorosa ella - del Gobierno de Cantabria.

El pequeño capricho de alguién inmensamente rico como es bien sabido. Volveré, como Mac Arthur. Adios amigos, adios Santander, adios al mar. Seguro que un día nos reencontraremos.

Luis Betrán

miércoles, 1 de septiembre de 2010

El pensamiento único





El post recientemente aparecido en "vergerus" que contenía el famoso discurso del 12-10-1936 de Miguel de Unamuno en réplica al general franquista Millán Astray, no apareció por casualidad. Se debió a una muy deliberada reflexión sobre la existencia o inexistencia en la aldea global de un ser libre como el autor de "San Manuel Bueno mártir". Eran los años 30 los más convulsos que conoció España en el pasado siglo con Guerra Civil incluida y un millón de muertos. Ha pasado mucho tiempo y aunque las heridas estén lejos de estar restañadas - vease el asunto de las fosas franquistas y la eliminación de facto del juez Garzón -, la aldea global que ahora moramos parece algo así como un oasis de paz, tranquilidad y sosiego. Hablo de España naturalmente, que en otros lugares siguen retumbando los cañones y tronando los tanques.





No son muchos y en el fondo importan poco. En estas circunstancias tan apacibles y mansas prima el pensamiento único, al que uno se debe plegar si no quiere tener problemas de convivencia. Y eso vale lo mismo para la política, la economía, la cultura en general y el cine en particular..No me queda más remedio que la resignación ya que no existen posibilidades algunas de cambio a corto plazo. El socialismo fracasó en su aplicación no por el padrecito Stalin ni el compadre Mao, sino por la pura y dura perversidad de la condición humana. Es obvio que la resignación es el único método de supervivencia y el que incluso puede conducir a un estado de felicidad, virtual o real, da lo mismo.






Tambien que la llamada democracia permite - es un decir - la libertad de expresión y de opinión. Pero sin rebasar los márgenes del pensamiento único. Tengo algo que decir al respecto. Ventajas de un blog que a bien seguro lee poca gente y que no me va a conducir a prisión alguna. Espero. Yo no creo demasiado en los escépticos. De siempre me han parecido individuos negativos incapacitados para aportar algo a la causa univesal del progreso en cualquiera de sus acepciones. No creo que sea un ser libre pero me pasa lo que al hombre del poema de Bertold Brecht: puedo pensar, puedo pensar.


 



He relatado que fue tildado de provocador porque dije que el cine de Steven Spielberg me interesaba poco o nada. De verdad alguien puede creer que el autor de parques jurásicos e Indianas Jones varios es una personalidad tan positivamente creativa como para que se pierda un poco de nuestro precioso tiempo dfescutiendo sobre él, o sobre la mal llamada saga "Crepúsculo", o sobre Pixar, o sobre Stig Larson o sobre Tom Mac Cormack, o sobre Michel Houllebecq o sobre Antoni Tapies, o los "arquitectos/estrella", o los cocineros mediáticos o los futbolista de élite.....Yo, desde luego, no dispongo de minutos ni segundos para perder ese bien que se nos ha sido otorgado - no por intervención divina, por favor - que es el tiempo, aunque seamos criaturas mortales. Y más ahora que estoy jubilado.. Ya perdí estúpidamente una gran porción del mismo practicando esa necesidad aberrante que es el trabajar  - hacer lo que no te gusta o te importa un carajo a cambio de dinero -. Creo que fueron 35 años inútiles que no me machacaron demasiado, la verdad, si a ello se añade lo perdido en causa tan imbécil como el caduco Servicio Militar, ya suman 36 años no recuperables, porque ha tiempo que crucé el ecuador de lo que va ser mi periplo vital.




Mis preocupaciones políticas se van haciendo nulas - los USA ya se pueden marchar no del todo de Irak, al fin y al cabo lo que buscaban no eran armas inexistentes sino petróleo, preciado líquido que parece no existir en la abrupta Afganistán - ello no implica que no deje de indignarme porque unos cerdos con turbante propinen 250 latigazos a una mujer supuestamente adúltera y luego la lapiden. Del mismo modo como se que lo que no puede ser no puede ser y además es imposible (Rafael "El Gallo") no por ello me voy a hacer de la noche a mañana cristiano y monárquico. Espero ser hasta el final ateo y republicano.






Me canso de leer diarios. ¡¡¡Que aburridos¡¡¡, ¡¡¡Que iguales a si mismos¡¡¡. Que rollo. Además una noticia - como decía Buñuel - expulsa a otra. Los Gobiernos de la aldea global ¿Se acuerdan para algo de lo que sucedió en Haití? ¿Y de Africa que una vez bien expoliada por las potencias occidentales coloniales no debe ser nunca motivo de polemíca en las reuniones del G-20, o del G-7, o del G-9?. Que yo sepa de Haití solo se acuerda Forges, un humorista pero menos.







Ya leo lo buenas que son las novelas de vampiros, de licántropos, de superhombres (estas gráficas). No lo comprobaré. Ya leí el Drácula de Bram Stoker y vi el "Nosferatu" de Murnau. Tambien parece que están de moda los ángeles. Los vivos, los caídos, los buenos, los malos, los vengativos y supongo que hasta los que cuida la azul - por pelambre y vestuario - Lucía Bosé en su Museo particular. Y William Irish fue un escritor genial, y los que hay ahora muchos mejores con detectives listísimos, o detectivas que tanto da, y eso es lo que hay que leer sin olvidar a algún grande de la literatura, por supuesto americana, que para ello son ahora son los caciques de la aldea global en tanto aguardan los chinos. Y tienen sus gendarmes En Francia, España, Inglaterra, Italia, .....vamos, la Comunidad Europea que no sirve ni como comunidad ni como europea.. Y en Rusia no está Stalin pero está Putin que quizá mate menos personal porque en el fondo el hombre debe ser muy zarista. Que desde Iván el Terrible se pusieron, dicho sea de paso, rojos de tanta sangre campesina. Los zares, claro.

Y termino este post poco optimista manifestando, esta vez sí, mi odio ilimitado a la ciencia-ficción con la única excepción de 2001" (film de Kubrick no relato de Clarke). Ese género literario y cinematográfico execrable que, antes y ahora, presenta un futuro apocalíptico lleno de mil guerras nucleares y trillones de muertes, y desolación y que malos son los marcianos, o los venusinos y que coño importa. No cabe más reaccionarismo. Mutatis, mutandis. Estad contentos, burgueses conservadores,  porque lo que os aguarda es de órdago y ahora vivís como Dios. En la aldea global y con el pensamiento único.


 




Releo lo escrito y me parece que estoy perdiendo el sentido del humor. No puede ser bajo ningún concepto. No soporto a las personas serias, solemnes, hipocondríacas que se creen trascendentes. Vanitas, vanitatis. Asi que una última recomendación: ver la última peli de Woody Allen (Conocerás al hombre de tus sueños, en los Renoir). Es puro nihilismo. Pero es también divertida en su desolación. Acaso porque ese judío odiado por aquellos que a lo más han visto una película o dos suyas, es por muchos despreciado. Por ser judío y un hombre libre. Que el antisemitismo sigue molando lo suyo. Y no hablo de la América profunda porque allí mr. Allen les debe resultar un auténtico cubo de Rubik. Gracias Woody.



Luis Betrán